Brasil no fue informado del plan de Milei para un mayor control fronterizo
En el gobierno brasileño, las declaraciones del ministro son vistas como "otro farol más" de la administración de Milei.
247 - La ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich, anunció un endurecimiento de los controles fronterizos con Brasil, alegando preocupación por la delincuencia y el flujo de mercancías entre ambos países. Sin embargo, según una investigación de CNN Brasil, nNi el gobierno brasileño ni la Policía Federal fueron informados sobre los planes del gobierno de Javier Milei ni invitados a ningún tipo de cooperación.
La declaración de Bullrich se produjo pocos días después del anuncio de la construcción de una valla de 200 metros de largo y 2,80 metros de alto en la frontera con Bolivia. La ministra afirmó que pretende intensificar la vigilancia en regiones como Bernardo de Irigoyen, ciudad de la provincia de Misiones, que limita con Dionísio Cerqueira (SC) y Barracão (PR). Según ella, existe un problema muy grave en las llamadas ciudades gemelas, donde es posible viajar libremente entre ambos países.
Entre las razones esgrimidas para el aumento de la vigilancia, Bullrich mencionó los "asesinatos a manos de hombres armados" y la devaluación del peso argentino frente al real, lo que estimularía un gran flujo de mercancías que cruza la frontera. "Estamos reforzando gradualmente las distintas fronteras (...) ocuparemos estos puntos, y con ellos, podemos decir que tenemos una frontera mucho más controlada", declaró la ministra en una entrevista con una radio argentina.
Sin embargo, fuentes de ambos países afirman que no ha habido informes recientes de un aumento de la delincuencia en la región mencionada por Bullrich, ni de un flujo migratorio que genere preocupación. Aun así, una fuente del gobierno argentino confirmó a CNN Brasil que se está evaluando la posibilidad de desplegar a las Fuerzas Armadas para reforzar la vigilancia en las zonas fronterizas. Sin embargo, no se han especificado las ubicaciones ni la cantidad de personal que se desplegaría.
¿Bravuconería o política de seguridad?
Dentro del gobierno brasileño, las declaraciones del ministro son consideradas como un "farol más" por la administración de Milei, y existe escepticismo sobre la viabilidad del plan. Además de considerar exagerada la retórica política, miembros del Palacio de Planalto señalan las dificultades financieras del gobierno argentino, que harían improbable la construcción de nuevas barreras físicas en la frontera.
Un ejemplo citado para ilustrar los desafíos económicos de Argentina es la reciente adopción de placas de papel para vehículos, en sustitución de las metálicas, debido a la falta de dólares para comprar materias primas. Las autoridades argentinas incluso solicitaron a Brasil que permitiera el ingreso al país de vehículos con estas placas de identificación improvisadas.
A pesar de dudar de la implementación de la medida, las autoridades brasileñas están preocupadas por el mero hecho de que se esté discutiendo el tema. El gobierno de Lula teme que la retórica antiinmigratoria, ya consolidada en los discursos de Donald Trump y líderes de extrema derecha en Europa, se extienda por toda Latinoamérica. Sin embargo, según fuentes del Palacio de Planalto, la política migratoria de Brasil se mantendrá sin cambios, garantizando la acogida de inmigrantes en su territorio.


