Defender la soberanía sudamericana podría beneficiar al gobierno de Lula, dice experto.
Es probable que la reacción de Brasil a la decisión de Estados Unidos influya en las elecciones, con el gobierno y la oposición disputando narrativas sobre la intervención y la soberanía.
247 - Se espera que la crisis desatada por las operaciones estadounidenses en Venezuela, que resultaron en la captura del presidente Nicolás Maduro, tenga un impacto directo en el debate político brasileño y en la evaluación del gobierno federal en vísperas de las elecciones. Así lo estima el profesor Gustavo Rocha, internacionalista y doctor en Ciencias Políticas por la UFPE, quien cree que es probable que el tema se incorpore al discurso electoral brasileño, especialmente dada la centralidad de la soberanía regional y la política exterior.
En una entrevista con el diario Diario de PernambucoRocha afirma que “una intervención estadounidense en Venezuela suele tener un impacto negativo en toda la región. La violación de la soberanía siempre es negativa”. Según él, la discusión no se trata de apoyar al gobierno de Maduro, sino de defender principios: “No se trata de defender al régimen de Maduro, sino la soberanía de un país vecino”. El profesor cree que si Brasil asume un papel de liderazgo regional, “similar al caso del aumento arancelario, si Brasil lidera el proceso de transición venezolano, conteniendo a EE. UU., podría tener un impacto positivo en el gobierno”.
El experto en relaciones internacionales explica que es probable que la crisis alimente narrativas opuestas en el ámbito electoral. «Desde la derecha, la tendencia será estigmatizar al gobierno de Maduro como una dictadura de izquierda y un aliado del gobierno. Que Estados Unidos está liberando a Venezuela de la opresión». Desde la perspectiva del gobierno, la estrategia será diferente: «Por otro lado, el gobierno intentará condenar la intervención estadounidense, mostrando el liderazgo de Brasil en la defensa de la soberanía venezolana». Para Rocha, esta postura busca reforzar que «no se trata de defender a un gobernante, sino de defender la soberanía, la no intervención y la autodeterminación del pueblo venezolano».
Rocha considera que los efectos políticos en Brasil “dependen de cómo se desarrollen los acontecimientos”. Si el gobierno de Lula logra liderar un esfuerzo regional, el episodio podría convertirse en un activo político. “Si el gobierno de Lula adopta una postura firme y lidera el proceso de transición hacia una nueva era, el gobierno brasileño puede sacarle jugo a lo que no”, afirma, destacando que “el elemento más grave es el precedente político y el impacto económico que causa la intervención”.
El profesor enfatiza que la disputa sobre las narrativas estará vinculada al contexto reciente de la política exterior brasileña. “La narrativa que gane fuerza dependerá de los acontecimientos posteriores. Pero creo que, ante el aumento de aranceles, la defensa de Sudamérica tendrá un impacto positivo en la aprobación del gobierno, especialmente si logra allanar el camino para un nuevo gobierno, limitando la intervención estadounidense en el proceso”. También señala el peso de la polarización interna: “El bolsonarismo, al ser más radical, tiende a ver la intervención estadounidense como la liberación de Venezuela. El gobierno de Lula tiende a verla como una nueva e indebida intervención estadounidense en Latinoamérica y Sudamérica”.
Finalmente, Rocha enfatiza que la reacción regional será decisiva para el futuro de Venezuela y para el equilibrio político de Sudamérica. «Es importante contener la intervención estadounidense en la región. El mensaje de no reacción ante esta intervención sienta un terrible precedente», advierte. Para él, una alianza entre Brasil, México y Colombia podría «frenar el impulso intervencionista de EE. UU.» y, al mismo tiempo, «permitir una transición democrática para Venezuela», aun reconociendo que «la captura de Maduro es irreversible y habrá una transición».