Díaz-Canel rechaza acusaciones de EE.UU. y denuncia planes violentos contra Cuba.
Presidente cubano afirma que Washington utiliza el tema del terrorismo para presionar a la isla y anuncia medidas para enfrentar la crisis energética agravada por el bloqueo.
247 - En una conferencia de prensa con medios nacionales e internacionales, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel declaró que en los próximos días dará a conocer detalles sobre los planes violentos organizados contra el país. Según él, estas acciones reflejan una práctica histórica de más de seis décadas, marcada por el apoyo, el financiamiento y la organización del terrorismo por parte de sucesivos gobiernos de Estados Unidos.
Díaz-Canel calificó de "manipulación política, mentiras y calumnias deshonestas" la acusación que hizo la semana pasada el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien firmó una orden ejecutiva invocando el estado de emergencia nacional y alegando que Cuba alberga terroristas y promueve el terrorismo internacional.
El presidente cubano rechazó las acusaciones y afirmó que «Cuba no es un país terrorista» ni representa una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos. También enfatizó que el país no ha organizado acciones terroristas contra Estados Unidos.
En este contexto, Díaz-Canel criticó la lista elaborada por Washington que incluye a Cuba como un Estado presuntamente patrocinador del terrorismo internacional. Consideró la medida "espuria" y acusó a la Casa Blanca de instrumentalizar el tema del terrorismo como mecanismo de presión política contra la isla.
Díaz-Canel afirmó además que, sin presentar pruebas, la administración Trump reincorporó a Cuba a esa lista, contradiciendo la posición de la administración de Joe Biden, que, según él, reconoció públicamente que no existían pruebas ni justificación para tal inclusión.
El presidente enfatizó que "no protegemos a terroristas ni existen organizaciones de ese tipo en Cuba". Añadió que no hay fuerzas militares extranjeras ni bases militares de otros países en territorio cubano. "Tenemos cooperación militar y acuerdos con países amigos y aliados, pero eso no significa que haya bases en nuestro territorio", afirmó.
En contraste, Díaz-Canel afirmó que Estados Unidos mantiene bases militares en diversas regiones del mundo y acusó al país de practicar terrorismo de Estado en diferentes contextos. Citó ejemplos como la Palestina ocupada, Venezuela, donde Maduro fue secuestrado, y ataques en el Caribe, mencionando barcos bombardeados y hundidos.
"¿De qué lado está la verdad?" preguntó el presidente, argumentando que Estados Unidos era el principal promotor del terrorismo en el mundo.
Durante la conferencia de prensa, Díaz-Canel recordó las acciones violentas de las sucesivas administraciones estadounidenses y afirmó que estas operaciones causaron más de tres mil muertes cubanas. Mencionó episodios como los atentados con bombas en Boca de Samá, Holguín; el asesinato del joven alfabetizador Manuel Ascunce Domenech; y la explosión de un avión de Cubana de Aviación en pleno vuelo en Barbados, que dejó 73 muertos.
El mandatario también citó los más de 600 intentos de magnicidio contra Fidel Castro y agregó la muerte de 32 cubanos el 3 de enero en Caracas, cuando defendían no sólo al presidente Nicolás Maduro, sino también "la dignidad de un pueblo".
Díaz-Canel afirmó que, al analizar los conflictos internacionales actuales, es posible identificar, directa o indirectamente, la incitación, el apoyo o la participación directa de las tropas estadounidenses. Según él, el mundo sería diferente si Estados Unidos no tuviera una visión beligerante y si no hubiera tanto sufrimiento en las ciudades donde intervino el ejército estadounidense.
Destacando la historia de resistencia del pueblo cubano, el presidente afirmó que "son muchos los cubanos y cubanas valientes que han dado su vida por este país, por la independencia de este país a lo largo de los siglos". Rindió homenaje a los "32 compañeros caídos en Venezuela", afirmando que sus acciones representan una lección de dignidad y soberanía.
En el ámbito económico, Díaz-Canel denunció que, desde diciembre, Cuba no ha recibido combustible debido al recrudecimiento del bloqueo contra Venezuela. Según él, la situación ha agravado la crisis energética y ha comenzado a afectar la generación de electricidad, además de comprometer actividades económicas y sociales esenciales.
En respuesta, el presidente anunció un plan para abordar la situación que incluye actualizar las directrices para el "período especial", aumentar la extracción y refinación de petróleo doméstico, ampliar los servicios de gas manufacturado y acelerar la transición energética a fuentes renovables mediante la instalación de sistemas fotovoltaicos.
A nivel internacional, Díaz-Canel agradeció a China, Rusia, el Movimiento de Países No Alineados y otros actores globales por su apoyo inmediato, afirmando que «Cuba no está sola». También llamó al Sur Global a promover una movilización «antihegemónica y antifascista».
El presidente también reiteró la disposición del gobierno cubano a dialogar con Estados Unidos "sin condiciones previas y en igualdad de condiciones", al tiempo que defendió el derecho soberano del país a prepararse para la defensa con base en la doctrina de la guerra popular.
Díaz-Canel afirmó que Cuba enfrenta presiones "que no se le imponen a nadie más en el mundo, y mucho menos de forma tan prolongada", pero que el país resiste con creatividad y mantiene la defensa de sus ideas, confiado en una victoria futura.
“Nosotros, todas las generaciones de cubanos, desde los primeros años de la Revolución hasta los más recientes, nuestros nietos, nuestros hijos, nacimos y vivimos bajo el bloqueo, y nacimos bajo los signos de esta asfixia económica”, recordó.
Según él, Estados Unidos intenta enmarcar la realidad cubana bajo la teoría del "Estado fallido", asociada a una estrategia para derrocar la Revolución Cubana basada en el estrangulamiento económico. Díaz-Canel también reiteró su denuncia de que se están organizando y financiando acciones terroristas contra Cuba desde Washington, y afirmó que pronto revelará detalles de estos planes.
Sobre las relaciones con la República Bolivariana de Venezuela, Díaz-Canel afirmó que Cuba está dispuesta a mantener la colaboración con el país ante el nuevo escenario impuesto tras la agresión de Estados Unidos y el secuestro ilegal del jefe de Estado venezolano.
El mandatario cubano destacó que los vínculos económicos y comerciales, así como los proyectos de cooperación entre ambas naciones, incluido el sector energético, se han construido a lo largo de los años y han reportado beneficios mutuos, además de impactos en otros países de la región a través del ALBA-TCP y Petrocaribe.
“El futuro de las relaciones con Venezuela”, afirmó Díaz-Canel, “depende de cómo logremos construirlo desde la situación actual de una Venezuela agredida, cuyo presidente y su esposa han sido secuestrados ilegalmente y se encuentran recluidos en una prisión de Estados Unidos”.