Embajador de China en Panamá desafía presión de EE.UU. y exige respeto en relaciones diplomáticas
Xu Xueyuan critica el intento de Estados Unidos de influir en la política exterior panameña durante la visita de Marco Rubio al país. El Canal de Panamá es el foco de tensión.
247 - El embajador de China en Panamá, Xu Xueyuan, criticó la presión de Estados Unidos sobre el gobierno panameño en relación con las relaciones diplomáticas del país con Pekín. En un artículo publicado el lunes en el periódico... La estrella de PanamáEn su discurso titulado "EE. UU., por favor, aprenda a respetar", Xu abogó por fortalecer la asociación entre China y Panamá y reafirmó el compromiso de Beijing con la neutralidad del Canal de Panamá, informa el diario Global TimesLa publicación se produjo mientras el Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, realizaba su primera visita oficial al exterior, con Panamá como destino inicial, buscando fortalecer la influencia estadounidense en la región.
En el artículo, la diplomática destacó que la visita de Rubio generó una intensa actividad política y comparó el episodio con una "tormenta tropical". Argumentó que Estados Unidos mantiene un historial de control sobre Panamá y el Canal, citando su ocupación de 85 años de la zona del canal y la invasión militar estadounidense de 1989. Para Xu, Estados Unidos no acepta la cooperación de Panamá con China y continúa ejerciendo presión diplomática para limitar la influencia china en el país.
La embajadora recordó que, si bien Estados Unidos estableció relaciones diplomáticas con China en 1979, Panamá tomó la misma decisión recién en 2017, lo que provocó la ira de Washington. Xu argumentó que la relación entre China y Panamá siempre se ha basado en la transparencia, sin acuerdos secretos ni ventajas financieras. También enfatizó que Estados Unidos mantiene un comercio multimillonario con China, mientras que las empresas chinas que operan en Panamá son vistas como amenazas por los estadounidenses.
La historia entre China y Panamá se remonta a más de 170 años, cuando trabajadores chinos participaron en la construcción del ferrocarril transoceánico del país. Desde la formalización de las relaciones diplomáticas, Pekín ha invertido en infraestructura y alianzas comerciales, integrando a Panamá en su Iniciativa de la Franja y la Ruta. El embajador enfatizó que la cooperación chino-panameña ha generado desarrollo económico y avances estructurales para el país.
Xu también abordó la historia de la interferencia estadounidense en el Canal de Panamá, señalando que la única vez que la vía fluvial fue bloqueada no fue por un país extranjero, sino por los propios estadounidenses. La diplomática reafirmó que China respeta la soberanía panameña sobre el Canal y defiende su neutralidad, señalando que Pekín aún no se ha adherido a los Tratados Torrijos-Carter porque Taiwán sigue siendo signatario. Considera que la participación de Pekín en el tratado está bloqueada por Estados Unidos, que busca mantener su influencia histórica en la región.
El embajador reiteró que todos los países deben tener autonomía para decidir sus relaciones diplomáticas sin imposiciones externas. "Si Estados Unidos quiere crear una 'época dorada' en las Américas, primero debe respetar a los demás países y escuchar la visión de las naciones latinoamericanas para el futuro", concluyó Xu.
La postura de China también encuentra respaldo en la diplomacia panameña. El 22 de enero, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, citó declaraciones del presidente panameño, José Raúl Mulino, quien afirmó que la soberanía e independencia de Panamá son innegociables y que el Canal de Panamá no está bajo el control directo ni indirecto de ninguna potencia extranjera. Pekín insiste en que no interfiere en la administración del Canal y respeta plenamente la autonomía de Panamá sobre la vía fluvial internacional.
La visita de Marco Rubio a Panamá refleja la creciente pugna de influencia entre China y Estados Unidos en Latinoamérica. Mientras Washington busca fortalecer su histórica presencia en la región, Pekín amplía su cooperación económica y diplomática. La declaración del embajador Xu Xueyuan demuestra la intención de China de consolidar su posición en la política latinoamericana y desafiar la hegemonía estadounidense en el continente.


