El ingreso de Bolivia al Mercosur beneficiará la costa occidental de Brasil y facilitará el acceso al litio.
“La incorporación de Bolivia es también el ingreso al bloque de la franja occidental de Brasil”, afirma el economista
247 El presidente boliviano, Luis Arce, entregó el lunes pasado (8), durante la Cumbre del Mercosur, el acta de ratificación de la membresía plena del país en el bloque económico. Según... informa O Globo, la incorporación del país vecino como quinto miembro del Mercosur puede beneficiar a Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay en diferentes áreas, desde el acceso a minerales, como el litio, hasta la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos de los países que viven en territorio boliviano.
En el caso de Brasil, la relación bilateral con Bolivia tiene un gran potencial, como lo demuestra un estudio del Instituto de Investigación Económica Aplicada (IPEA) publicado la semana pasada. Los estados de Mato Grosso, Rondônia y Acre serán los más beneficiados, al obtener acceso al océano Pacífico a través de su vecino y mediante acuerdos ya establecidos con Chile y Perú. Los puertos de Arica, en Chile, e Ilo y Matari, en Perú, son utilizados actualmente por Bolivia y pasarán a formar parte de la ruta de exportación brasileña.
"Los puertos tendrán que adaptarse al tipo de carga brasileña. Las carreteras también necesitarán ser mejoradas; muchos tramos en Bolivia necesitan ser pavimentados", explica Pedro Silva Barros, coordinador del estudio del Ipea, en una entrevista con O Globo.
El economista también señala que la incorporación de Bolivia al Mercosur podría traer mejoras a ciudades brasileñas más cercanas al océano Pacífico que al Atlántico, como Porto Velho, capital de Rondônia. "Fuera del sur y el sureste, otras regiones de Brasil no se sienten tan integradas en el Mercosur. La incorporación de Bolivia también representa la incorporación al bloque de Mato Grosso, Rondônia y Acre, la franja occidental de Brasil", afirma Silva Barros.
Además, Bolivia cuenta con grandes reservas de insumos que Brasil necesita para producir fertilizantes, como potasio, fosfato y urea. Actualmente, estos insumos se importan de países como Bielorrusia, Egipto, Marruecos y Rusia. Por lo tanto, esta nueva dinámica tiende a beneficiar al complejo agroindustrial brasileño.



