Acusan a EE.UU. de usar aviones militares camuflados en ataque mortal a barco en 2025
Investigación apunta a posible violación del derecho internacional en operativo anunciado por Donald Trump que dejó 11 muertos.
247 - Una operación militar estadounidense llevada a cabo en 2025 ha vuelto al centro de un intenso debate jurídico y político internacional tras revelarse que el ataque se llevó a cabo con una aeronave militar camuflada como civil. El ataque tuvo como objetivo una embarcación clasificada como sospechosa de narcotráfico y causó la muerte de 11 personas, lo que levanta sospechas de violaciones de las leyes que rigen los conflictos armados.
La información fue publicada por The New York Times, que detalló los aspectos técnicos y operativos de la misión llevada a cabo por el Pentágono. Según el informe, el uso de una aeronave pintada para hacerse pasar por un civil podría constituir una práctica de "perfidia", prohibida por el derecho internacional humanitario porque implica a combatientes que "simulan ser civiles para engañar a sus adversarios (...), un crimen de guerra denominado 'perfidia'".
El ataque había sido anunciado públicamente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el 2 de septiembre de 2025 mediante una publicación en redes sociales. En ese momento, Trump declaró que los objetivos eran miembros de la organización criminal Tren de Aragua, la cual, según él, operaba bajo el control de Nicolás Maduro, responsable de asesinatos en masa, narcotráfico, trata de personas y actos de violencia y terrorismo.
Según la investigación del periódico estadounidense, la aeronave utilizada en la ofensiva tenía las características visuales de un avión civil y mantenía su armamento oculto en el fuselaje, a diferencia del estándar adoptado en aeronaves militares convencionales, donde el equipo es visible bajo las alas. Supuestamente, la estrategia se adoptó para sorprender al avión objetivo.
La Casa Blanca confirmó posteriormente que la operación fue autorizada por un almirante de las Fuerzas Armadas de EE. UU., bajo la autoridad directa del secretario de Defensa, Pete Hegseth. El plan consistía en una acción de "doble impacto", con dos ataques consecutivos contra el mismo objetivo en el mar.
Informes obtenidos por The New York Times describen que, tras el primer bombardeo, dos supervivientes sobrevivieron entre los escombros. «Dos supervivientes del ataque inicial parecieron saludar posteriormente» a la aeronave camuflada mientras se aferraban a los restos de la aeronave, antes de morir en un segundo ataque, informó el periódico.
Desde ese incidente, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos han empleado aeronaves claramente identificadas como militares en operaciones similares, incluyendo drones MQ-9 Reaper. Según la investigación del Times, al menos 107 personas han muerto en aproximadamente 30 ataques perpetrados desde septiembre de 2025, 19 de ellos en el Pacífico Oriental, seis en el Caribe y cinco en lugares no especificados.
Las revelaciones también llegaron al Congreso de Estados Unidos. Los legisladores cuestionaron la posible caracterización del acto como "perfidia" durante reuniones informativas a puerta cerrada con líderes militares. A pesar de ello, hasta la fecha no se han celebrado debates públicos ni audiencias formales sobre el caso, que continúa sin una aclaración oficial más amplia.


