El Gobierno y el Ministerio Público de Bolivia apelan para aumentar la condena de Jeanine Áñez a 15 años.
Ex senadora condenada a 10 años por autoproclamarse presidenta durante un golpe de Estado.
Por Michele de Mello, de RBD El gobierno boliviano y el Ministerio Público apelarán la decisión del Tribunal Constitucional de La Paz, que condenó a la exsenadora Jeanine Áñez a diez años de prisión por autoproclamarse presidenta, violando la Constitución y las resoluciones de la Asamblea Legislativa. La sentencia, emitida el viernes pasado (10), fue unánime tras cuatro meses de aplazamiento de las audiencias del proceso por el golpe de Estado.
Otros ex funcionarios militares del gobierno interino también fueron condenados por incumplimiento del deber.
La ministra de la Presidencia de Bolivia, María Nela Prada, afirmó que la sentencia sienta un precedente en la historia democrática boliviana. "Procederemos con la apelación solicitando 15 años no por los delitos en sí, sino por las circunstancias agravantes que concurren en este caso", declaró. Áñez se encontraba en prisión preventiva desde marzo de 2021 y fue juzgada como senadora, no como expresidenta, ya que la justicia argumenta que su presidencia interina se inició con base en un golpe de Estado.
En noviembre de 2019, la entonces senadora Jeanine Áñez, del departamento del Beni, con el apoyo de parlamentarios de derecha y de las Fuerzas Armadas, se autoproclamó presidenta interina de Bolivia, saltándose la secuencia jerárquica de sucesión presidencial estipulada por la ley, en una sesión legislativa sin el quórum mínimo de senadores y diputados presentes.
Incluso tras ser reelegidos para un cuarto mandato consecutivo, el entonces presidente Evo Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera, se vieron obligados a dimitir de la presidencia en octubre de 2019, tras la presión del Ejército y las milicias armadas de derecha. Los dos exlíderes tuvieron que exiliarse en México y posteriormente en Argentina durante el gobierno golpista.
El partido MAS-IPSP solo recuperó la presidencia casi un año después, gracias a la presión popular para la convocatoria de nuevas elecciones. El gobierno de Luis Arce, basándose en el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), acusa a Áñez de crímenes de lesa humanidad por las masacres en las ciudades de Sacaba y Senkata, que resultaron en 38 muertes durante las protestas contra el golpe de Estado en noviembre de 2019. Durante sus 11 meses de gobierno interino, al menos 1.534 personas fueron detenidas arbitrariamente. El partido creemosEl gobernador del departamento de Santa Cruz y uno de los protagonistas del golpe, Luis Fernando Camacho, publicó un comunicado pidiendo el "apoyo de la comunidad internacional" para revocar la sentencia contra el exsenador. El partido... Comunidad CiudadanaCarlos Mesa, expresidente y también artífice del golpe, acusa a Áñez de estar sometida a un "linchamiento judicial".
En respuesta, Evo Morales afirmó que “los golpistas cómplices de Áñez tienen miedo de enfrentar la justicia y mienten con la ayuda de ciertos medios de comunicación que distorsionan nuestras declaraciones” y reiteró: “nunca descansaremos hasta asegurar que quienes asesinaron, torturaron y robaron con la Biblia en sus manos respondan por sus crímenes”.
La administración de Añez también estuvo vinculada a una serie de denuncias de corrupción y compras sobrevaloradas, que sumadas a la emergencia sanitaria mundial, provocaron que Bolivia pasara de ser la economía de más rápido crecimiento en América Latina a experimentar una contracción del 5,6% del PIB en 2020.
Aunque el actual jefe de Estado, Luis Arce, no se ha pronunciado directamente sobre la resolución del caso, mientras se desarrollaba la audiencia final contra Áñez, visitó la comunidad de Trinidad y otras localidades del Beni, distrito electoral de la exsenadora, para hablar con alcaldes, organizaciones comunitarias y pequeños productores.
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