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Mercosur: resurgen en Iguazú debates sobre acuerdos de libre comercio y asimetrías internas.

La delegación brasileña casi no hizo mención del acuerdo con Bruselas, mientras que Argentina destacó que el acuerdo firmado en 2019 refleja "un esfuerzo desigual de bloques asimétricos".

Mercosur (Foto: Isac Nóbrega/PR)

Por Lucas González Monte, (Télam)- Los cancilleres de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay se reunieron este lunes (3) cara a cara en la antesala de la cumbre de presidentes que tendrá lugar este martes (4) en Iguazú y, como ocurrió en las últimas reuniones del Mercosur, los debates sobre las asimetrías del bloque y las negociaciones de los Tratados de Libre Comercio (TLC) volvieron con fuerza.

La reunión de los titulares de las Cancillerías se desarrolló en la mañana de este lunes y, poco después de iniciada, el titular del Palacio San Martín, Santiago Cafiero, abordó el tema que viene acaparando la atención pública, "el que todos piden", según señaló, y que no es otro que el acuerdo con la Unión Europea.

Este semestre, en el que Argentina ejerció la presidencia pro tempore del bloque, las negociaciones con Bruselas recuperaron protagonismo, especialmente por la "carta de seguimiento" que complementa el acuerdo firmado en 2019 con nuevas demandas que, desde la perspectiva porteña, suponen una suerte de "proteccionismo verde".

“En la práctica, esto significa proteger los productos de los países desarrollados que afectan al comercio en general y, en particular, a los productores de alimentos”, afirmó Cafiero en su presentación, donde también solicitó abordar el tema con datos específicos. Reafirmó, una vez más, su intención de diversificar la agenda externa del Mercosur.

"Argentina comparte el objetivo de avanzar con el acuerdo y viene trabajando en esa dirección", afirmó Cafiero, quien además estimó que un entendimiento con el viejo continente podría ser "un vehículo efectivo para que el Mercosur fortalezca su participación en el reajuste global" y "catalice inversiones".

Pero enfatizó que lo firmado en 2019 con Bruselas refleja “un esfuerzo desigual de bloques asimétricos”. Lo que Cafiero presentó en Iguazú es una reiteración de lo dicho por el presidente Alberto Fernández y su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quienes en las últimas semanas criticaron las nuevas exigencias europeas.

"El PIB de la UE es seis veces mayor que el del Mercosur y 25 de los 27 países tienen un índice de desarrollo superior al de cualquiera de nuestro bloque", afirmó el canciller argentino.

Respecto de las nuevas exigencias ambientales que la UE impulsó este año, Cafiero dijo que, para Argentina, contienen "una visión parcial del desarrollo sustentable, excesivamente centrada en el medio ambiente y con poca consideración del desarrollo económico y social".

La delegación brasileña, que ejercerá la presidencia pro tempore del bloque a partir del martes, casi no hizo mención del acuerdo con Bruselas: "En la búsqueda de acuerdos comerciales, es importante trabajar intensamente con socios cuyas negociaciones están en una fase avanzada, como la Unión Europea, para aprovechar la oportunidad de cerrar acuerdos que estén en línea con las demandas del actual contexto global", afirmó el canciller Mauro Vieira.

Según quienes estuvieron esta mañana en Iguazú, la Cancillería brasileña (Itamaraty) analiza la situación: "Quiere avanzar en acuerdos con espacios multilaterales fuera de América Latina, pero también le interesa promover la integración regional y sumar al Mercosur dos países que completarían la ecuación energética: Bolivia (que espera su ingreso por el Senado brasileño) y Venezuela, cuyo estatus de miembro pleno fue suspendido hace años", dijo a Télam un diplomático.

Sin embargo, la situación de estos dos países no estaba en la agenda oficial del evento.
Paraguay, que actualmente atraviesa un proceso de transición gubernamental, busca dar "continuidad" abogando por la resolución de disputas en el ámbito del Mercosur.

De hecho, en una entrevista con medios guaraníes, el canciller entrante, Rubén Ramírez, enfatizó que “la discusión sobre la UE es importante, pero tenemos el tema de los flujos internos”.

Por otra parte, aunque el discurso del canciller uruguayo, Francisco Bustillo, no fue transmitido en vivo, el comunicado oficial del gobierno del este europeo destacó que "en algún momento se debe considerar la posibilidad" de salir del Mercosur como estado fundador y pasar a ser un "Estado Asociado".

Esta no es la primera vez que Montevideo amenaza al bloque, ya que hace varios años el propio presidente Luis Lacalle Pou habló de "lastre" al referirse a sus socios, especialmente a Argentina. Uruguay también ha criticado el proceso de licencias de importación no automáticas implementado por Argentina, que, según Bustillo, bloquea 600 solicitudes provenientes del Este.

Según expertos en comercio internacional, Argentina ha sido históricamente un poderoso importador de productos intrabloque, pero la situación económica y financiera, producto de una sequía que también afecta a Uruguay, ha obligado al país a ser cauteloso con sus monedas.

"Este año hay un faltante de 20 mil millones de dólares; cuando esto se resuelva en los próximos meses, aspiramos a normalizar el comercio", dijo a Télam una fuente diplomática.