Milei aísla a Argentina en el G20 y contradice la Alianza Global de Lucha contra el Hambre y la Pobreza
La iniciativa presentada por Lula cuenta con el apoyo de más de 80 países y tiene como objetivo cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.
247 - Argentina, bajo la presidencia de Javier Milei, es el único de los 19 países miembros del G20 que aún no se ha unido a la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, el principal objetivo del gobierno brasileño en la cumbre de las naciones más ricas del mundo. La iniciativa, que ya cuenta con el apoyo de más de 80 países, fue presentada por Lula como un esfuerzo global para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, especialmente los relacionados con la erradicación del hambre y la pobreza.
Segundo o UOLA pesar de no haber expresado inicialmente objeciones a los ODS 1 y 2 de la Agenda 2030 de la ONU, que abordan estos temas, la ausencia de Argentina en el documento se interpreta como un reflejo del distanciamiento de Milei con respecto a Brasil y al presidente Lula. Según fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, todos los líderes del G20 han solicitado reuniones bilaterales con el presidente brasileño, excepto Milei.
Desde que asumió el cargo, Javier Milei ha adoptado una política exterior marcada por acciones unilaterales y un desprecio por las agendas colectivas. La semana pasada, el gobierno argentino decidió abandonar la COP29, la conferencia climática de la ONU en Azerbaiyán, y ya había obstaculizado las negociaciones para la declaración final del G20.
Los expertos señalan que la resistencia a firmar la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza refleja el tono diplomático de Milei, que ya ha señalado un distanciamiento estratégico de Brasil. «La negativa de Argentina no solo debilita los esfuerzos regionales, sino que también se percibe como una afrenta al liderazgo que Brasil pretende desempeñar en la lucha contra el hambre», declaró un diplomático cercano al gobierno de Lula.
La iniciativa liderada por Brasil ha obtenido apoyo mundial. Hasta la fecha, 81 países se han unido a la alianza, comprometiéndose a implementar políticas nacionales para reducir el hambre y la pobreza. Algunos países, como Noruega, han prometido recursos financieros para apoyar proyectos en regiones en desarrollo.
En el ámbito financiero, nueve instituciones se han unido a la alianza, entre ellas el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que anunció una inversión de US$25 millones para proyectos en América Latina y el Caribe. El gobierno brasileño espera que se adhieran aproximadamente 100 países al finalizar las negociaciones.
La decisión de Argentina de permanecer al margen de la Alianza Global podría tener importantes consecuencias diplomáticas. El G20, que históricamente ha servido como plataforma para la cooperación multilateral, se enfrenta a un estancamiento que expone las diferencias regionales. Para Brasil, la ausencia de un aliado estratégico como Argentina en una iniciativa de impacto global debilita el mensaje de unidad latinoamericana.


