Milei asume este domingo de espaldas al Congreso y junto a extremistas de derecha
Argentina recibe a figuras centrales de la ultraderecha internacional, como el propio Jair Bolsonaro, en su toma de posesión, en un escenario de grave crisis económica.
247 - El día de su asunción como presidente de Argentina, Javier Milei sorprendió a todos al tomar una decisión polémica: en lugar de hablar ante la Asamblea Legislativa, como es tradición desde hace décadas, optó por hacerlo de frente a sus seguidores, de espaldas al Congreso y a la "política" tradicional, según reportero Página 12. Esta elección marcó el primer gesto del nuevo presidente de una Argentina acostumbrada desde hace tiempo a la ceremonia de investidura en el recinto legislativo.
Javier Milei, economista de extrema derecha y figura controvertida de la política argentina, asumirá la presidencia en medio de un caótico proceso de formación de gabinete y una transición desorganizada. Tras jurar el cargo ante la Asamblea Legislativa, se dirigirá a sus partidarios en la explanada frente al Congreso.
Se espera que Milei presente detalles de sus reformas, privatizaciones, aumentos de tarifas y cambios en los sistemas laboral y de seguridad social. Las reformas, aunque no están completamente detalladas, incluirán una reducción del número de ministerios de 18 a 9, cambios en la legislación fiscal y reformas del mercado laboral.
La decisión de Milei de pronunciar su discurso de espaldas al Congreso generó controversia y críticas por parte de la oposición, que la consideró una falta de respeto a la democracia y la representación parlamentaria. A la toma de posesión de Javier Milei también asistirán líderes internacionales, incluyendo figuras de la ultraderecha internacional, como el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, el líder de VOX Santiago Abascal, el rey Felipe VI de España, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, el presidente uruguayo Luis Lacalle Pou y el presidente chileno Gabriel Boric.
El futuro del gobierno de Milei dependerá ahora de su capacidad para negociar con el Congreso y abordar los desafíos económicos que enfrenta Argentina. Las reformas y cambios anunciados prometen ser controvertidos y generarán un intenso debate en el país en los próximos meses.