Peña considera que el supuesto documento estadounidense sobre corrupción en Paraguay es "una falta de respeto".
El texto advierte que Santiago Peña —quien asumió el cargo el 15 de agosto— “debe elegir” entre Estados Unidos o Horacio Cartes —su principal aliado— en la lucha contra la corrupción.
Telam - El presidente de Paraguay, Santiago Peña, consideró hoy el contenido de un supuesto documento del gobierno estadounidense sobre corrupción en la nación sudamericana como "una falta de respeto al país", razón por la cual el embajador de Estados Unidos en Asunción fue convocado ayer.
“Estamos de acuerdo en el 95% (del texto); hay un 5% que son referencias a mí, como presidente de la república, al presidente del partido, con quienes no coincidimos”, explicó Peña.
El presidente consideró parte del documento un "ataque personal" y advirtió que "de ser cierto, sería una falta de respeto hacia un país que ha demostrado claramente su compromiso con los principales desafíos mundiales, como la lucha contra la corrupción, la igualdad y el desarrollo".
El titular del Palacio López habló con la prensa tras reunirse con el equipo femenino de fútbol del club Olimpia, ocasión en la que subrayó que, puesto que la embajada estadounidense “no está en posición” de confirmar o desmentir el texto filtrado a la prensa, el Ejecutivo “lo da por hecho”.
El documento, titulado “Plan de Acción Anticorrupción Integrado e Interinstitucional para Paraguay”, fue publicado por los periódicos ABC Color y Última Hora y contiene numerosas referencias al expresidente Horacio Cartes, líder del gobernante Partido Colorado, quien fue declarado “significativamente corrupto” por Washington.
El texto advierte que Peña —quien asumió el cargo el 15 de agosto— “debe elegir” entre Estados Unidos o Cartes —su principal aliado— en la lucha contra la corrupción.
El presidente destacó que persisten las dudas sobre la veracidad del texto y que "esto alimenta las teorías de la conspiración", razón por la cual el ministro de Relaciones Exteriores, Rubén Ramírez, convocó al embajador Marc Oestfield.
“Realmente no sabemos cuáles son las motivaciones, pero esto nos ha causado gran preocupación”, insistió Peña.