INICIO > América Latina

La derecha vuelve al poder en Chile con José Antonio Kast.

Candidato conservador obtiene casi el 60% de los votos, derrota a candidato comunista y promete unidad nacional.

José Antonio Kast (Foto: Iván Alvarado/Reuters)

247 -El conservador José Antonio Kast fue elegido presidente de Chile el domingo (14), confirmando el favoritismo que mantuvo durante la segunda vuelta. Con este resultado, la derecha vuelve a ocupar el Palacio de La Moneda tras cuatro años de gobierno de izquierda bajo el liderazgo de Gabriel Boric.

Con el 83,43% de los votos escrutados, Kast alcanzó el 59,8% de los votos, frente al 40,2% de la candidata oficialista Jeannette Jara, del Partido Comunista. La ventaja de casi 20 puntos porcentuales llevó a las autoridades electorales chilenas a considerar la victoria irreversible incluso durante el recuento.

Reconocimiento de la derrota y discurso conciliador

El domingo 14, Jeannette Jara reconoció su derrota y contactó al ganador. "La democracia ha hablado alto y claro. Acabo de comunicarme con el presidente electo José Antonio Kast para desearle éxito por el bien de Chile", dijo. Luego agregó: "A quienes nos apoyaron, tengan claro que seguiremos trabajando para avanzar hacia una vida mejor en nuestra patria".

Kast votó en la comuna de Paine, a unos 40 kilómetros de Santiago, donde fue recibido por simpatizantes que gritaban "¡Presidente!". Tras salir del colegio electoral, afirmó que buscará gobernar para todos. "Quien gane tendrá que ser presidente de todos los chilenos", declaró a la prensa.

Perfil del presidente electo

Abogado, católico y padre de nueve hijos, José Antonio Kast, de 59 años, se postuló a la presidencia por tercera vez. En campañas anteriores, fue derrotado, principalmente debido a sus posturas relacionadas con temas sociales conservadores. En estas elecciones, adoptó una estrategia diferente: redujo la centralidad de estos temas, incorporó a las mujeres a la campaña y aumentó su popularidad entre los votantes.

Fundador del Partido Republicano, creado hace cinco años, Kast decidió forjar su propio camino, considerando a la derecha tradicional excesivamente moderada. Una de las autoras de su biografía, María José Hinojosa, afirmó que es un "hombre encantador con ensoñaciones mesiánicas" y que se considera "el salvador de Chile".

Seguridad, inmigración y base en el Congreso.

Entre las principales promesas del presidente electo se encuentran una política más estricta para combatir la delincuencia y la deportación de aproximadamente 340 inmigrantes indocumentados, en su mayoría venezolanos. Sin embargo, Kast no detalló cómo pretende implementar estas medidas, que requieren importantes recursos financieros y acuerdos con otros países.

El nuevo gobierno debería contar con un Congreso favorable. El Partido Republicano ha aumentado su presencia en la Cámara de Representantes y el Senado y podría contar con el apoyo de otros partidos de derecha para impulsar su agenda tras la toma de posesión, prevista para marzo.

El crimen como tema central de la campaña

Durante la campaña, Kast afirmó reiteradamente que "el país se está cayendo a pedazos" y retrató a Chile como un país debilitado por la violencia y el narcotráfico, un discurso que resonó en parte del electorado.

“Lo que importa, más que las prestaciones sociales, son el empleo y la seguridad. Que la gente pueda salir de casa sin miedo y regresar de noche sin pensar que les va a pasar algo en las esquinas”, dijo Úrsula Villalobos, ama de casa de 44 años que declaró su voto por Kast.

Una encuesta de Ipsos publicada en octubre indicó que el 63% de los chilenos considera la delincuencia y la violencia como sus principales preocupaciones, seguidas del bajo crecimiento económico. Los expertos señalan que la sensación de inseguridad es mayor que las cifras reales, aunque los delitos violentos han aumentado en la última década, especialmente los secuestros y la extorsión.

Contexto político y desafíos

El gobierno de Gabriel Boric, que llegó al poder tras las masivas protestas de 2019, enfrentó dificultades para implementar reformas estructurales, especialmente el intento de reemplazar la Constitución heredada de la era de Augusto Pinochet. Según el politólogo Robert Funk, de la Universidad de Chile, el fracaso de este proceso "minó por completo su apoyo político".

Kast declaró su apoyo al régimen militar y afirmó que, si Pinochet viviera, votaría por él. En la campaña más reciente, evitó ahondar en este tema y redujo las menciones a su oposición al aborto bajo cualquier circunstancia, asuntos considerados sensibles desde el punto de vista electoral.

Desde 2010, Chile ha experimentado una alternancia constante entre gobiernos de derecha e izquierda. Para Funk, la victoria de Kast no representa un cheque en blanco. Mucha gente, argumenta el profesor, votó por él "a pesar de su apoyo a Pinochet, no por su apoyo a Pinochet".

Artigos Relacionados