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Putin envía mensaje a Maduro y destaca avances históricos en la alianza Rusia-Venezuela.

Carta del presidente ruso destaca tratado estratégico, solidaridad con el pueblo venezolano y fortalecimiento de relaciones bilaterales.

Maduro y Putin (Foto: Correo del Orinoco)

247 - El presidente ruso, Vladímir Putin, envió un mensaje al presidente venezolano, Nicolás Maduro, reafirmando firmemente el apoyo político de Moscú al gobierno y al pueblo venezolanos, en un gesto que fortalece la defensa de la paz, la autodeterminación nacional y el equilibrio geopolítico internacional. Esta iniciativa surge en medio de las crecientes amenazas de Estados Unidos contra Venezuela.

La información fue publicada por el canciller venezolano, Yván Gil, en una publicación en Telegram, según un informe del sitio web RT Brasil. El documento, fechado el 17 de diciembre, destaca la profundización de las relaciones estratégicas entre ambos países.

En el mensaje, el presidente ruso destaca los avances consolidados en la cooperación bilateral, enfatizando el carácter histórico de los logros alcanzados entre ambos gobiernos y pueblos, con especial énfasis en la firma del Tratado de Cooperación Estratégica entre Rusia y Venezuela.

"Excelencia, señor presidente, querido Nicolás, le extiendo mis más sinceras felicitaciones con motivo de Navidad y Año Nuevo", escribió Vladimir Putin al comienzo de la carta.

Al evaluar el último período de las relaciones diplomáticas entre Moscú y Caracas, Putin destacó los resultados positivos alcanzados.

"El año pasado fue bastante exitoso para las relaciones ruso-venezolanas", afirmó el presidente ruso.

Más que un mero saludo formal, el mensaje adquiere un fuerte significado geopolítico al reafirmar explícitamente el apoyo de Rusia a Venezuela frente a la presión externa impuesta por Estados Unidos.

"Quisiera reiterar nuestra solidaridad con el pueblo de Venezuela, que enfrenta una presión externa sin precedentes, así como nuestra disposición a seguir trabajando estrechamente juntos en temas actuales de la agenda bilateral e internacional", afirmó Putin.

Esta postura refuerza el esfuerzo internacional para contener acciones unilaterales y militarizadas, como las promovidas por Washington en los últimos meses. El gobierno venezolano denuncia una escalada militar por parte de Estados Unidos, que ha enviado buques de guerra, submarinos, aviones de combate y tropas a la región con el pretexto de combatir el narcotráfico. Desde agosto, estas operaciones han resultado en el bombardeo de buques en el Caribe y el Pacífico, con decenas de muertos.

Además, las autoridades estadounidenses han comenzado a acusar al presidente Nicolás Maduro, sin presentar pruebas, de liderar un presunto cártel de la droga. Acusaciones similares se han presentado contra el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien ha condenado públicamente los ataques a buques en la región.

En el ámbito de las operaciones encubiertas, Donald Trump, actual presidente de Estados Unidos, admitió en octubre haber autorizado operaciones secretas de la CIA en territorio venezolano. Al respecto, Maduro cuestionó la normalización de estas prácticas durante décadas.

“¿Alguien cree que la CIA no lleva 60 años operando en Venezuela? (...) ¿No lleva 26 años conspirando contra el comandante Chávez y contra mí?”, afirmó el presidente venezolano.

Caracas sostiene que el verdadero objetivo de las acciones estadounidenses es promover un cambio de régimen para apoderarse de las vastas reservas de petróleo y gas del país. Esta interpretación también encuentra respaldo en organizaciones internacionales. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, condenó los bombardeos estadounidenses contra pequeñas embarcaciones, que causaron al menos 100 muertos.

Expertos de la ONU clasificaron estas acciones como "ejecuciones sumarias", en violación del derecho internacional. Los ataques también fueron condenados por gobiernos como los de Rusia, Colombia, México y Brasil, lo que aisló aún más a Washington en el plano diplomático.

En este contexto, el apoyo explícito de Vladimir Putin a Nicolás Maduro gana peso estratégico al fortalecer un eje internacional comprometido con la soberanía, la paz y la autodeterminación de los pueblos, al tiempo que expone y aísla las posiciones intervencionistas del gobierno de Donald Trump en el escenario global.

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