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Rafael Correa critica la hipocresía global: "Imagínense si Putin capturara a Zelensky"

La invasión estadounidense a Venezuela y el secuestro de Maduro "merecen una respuesta mucho más contundente", afirma el expresidente de Ecuador.

Rafael Correa (Foto: Reuters)

247 - La reacción internacional, considerada tibia, ante la operación llevada a cabo por Estados Unidos contra Venezuela revela, según el expresidente ecuatoriano Rafael Correa, una grave regresión civilizatoria. Para él, la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por las fuerzas estadounidenses sienta un precedente desastroso, capaz de hacer retroceder al mundo a la lógica de la fuerza bruta en las relaciones internacionales.

En entrevista con RTCorrea evaluó que la ausencia de una respuesta firme de la comunidad internacional permitió a Washington proceder con una acción que, en sus palabras, sería "imposible de aceptar en el siglo XXI". El expresidente ecuatoriano describió el episodio como un claro ejemplo de hipocresía global y aplicación selectiva del derecho internacional.

Fuerzas especiales estadounidenses realizaron ataques aéreos contra Venezuela, un país rico en petróleo, y secuestraron a Maduro y a su esposa durante un operativo en la madrugada del sábado (3). Ambos fueron trasladados a Estados Unidos, donde el presidente venezolano comenzó a responder a cargos de narcotráfico, que ha negado durante años. Maduro había denunciado previamente que Washington buscaba promover un cambio de régimen para acceder a los recursos naturales del país.

Comparando el episodio con otros escenarios geopolíticos, Correa declaró: «Imaginen por un momento que… [el presidente ruso Vladimir] Putin capturara a [el presidente ucraniano Volodymyr] Zelensky. ¿Se imaginan cuál sería la respuesta del mundo? Nada que ver con la respuesta que está recibiendo Estados Unidos». Para él, el contraste pone de relieve la doble moral en la política internacional.

El expresidente de Ecuador también enfatizó que se trata de un evento sin precedentes que requeriría una reacción mucho más contundente. "Este evento extraordinario y sin precedentes merece una respuesta mucho más contundente de la comunidad internacional", dijo, acusando a Washington de pisotear el derecho internacional y revivir la lógica de que "la fuerza hace la ley".

Correa también advirtió sobre los riesgos globales de la operación. "Lo que están diciendo es: o hacen lo que yo digo o los bombardeo de nuevo", afirmó. Según él, "esto es algo extremadamente peligroso para todo el planeta, no solo para Venezuela, no solo para Latinoamérica".

La acción de Estados Unidos fue condenada enérgicamente por los países miembros del BRICS, como Rusia, China, Brasil e Irán. Moscú defendió el derecho de Venezuela a decidir su propio destino. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) declaró que la iniciativa estadounidense "cruza una línea inaceptable", mientras que Pekín calificó el episodio de "acto hegemónico".

En cambio, las reacciones occidentales fueron mucho más moderadas. La jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, hizo un llamamiento a la «moderación» y al respeto de la Carta de las Naciones Unidas. Posteriormente, una declaración conjunta firmada por todos los países del bloque, excepto Hungría, evitó tanto condenar como apoyar explícitamente la acción estadounidense.

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