
¡No más golpes de Estado!
El 8 de enero debe ser recordado no como una página pasada a la fuerza y con prisas, sino como una lección duradera.

Defender la reelección de Lula como una necesidad histórica frente a la desigualdad y el ataque a los derechos sociales.
Para que este feliz año nuevo se realice plenamente, es fundamental que la sociedad haga su parte y siga garantizando la gobernabilidad de Lula.
2025 no fue un mal año. Lleno de dificultades, por supuesto, pero también marcado por logros sólidos y duraderos.
Mientras tanto, el país real sigue abandonado a su suerte.
Brasil cambió con el regreso del presidente Lula al Palácio do Planalto.
Desde 2023, con el regreso de políticas inclusivas, vivimos un proceso acelerado de reconstrucción.
La liberación de la población negra va de la mano con la emancipación de toda la clase trabajadora.
Lo que está en juego no es el futuro, sino el presente.
Pero la lucha no se trata solo de impuestos más bajos. Se trata de más derechos.
Es espantoso ver al gobernador Cláudio Castro haciendo campaña a costa de la sangre de los habitantes de las favelas.
El SUS nos llena de orgullo porque representa lo mejor de Brasil