
La campaña electoral se perfila como la más agresiva de la historia.
"Apenas ha comenzado el año y ya es evidente que internet se ve inundado diariamente por una avalancha de noticias falsas", escribe Ribamar Fonseca.

"Brasil ya no puede depender de unos pocos hombres en el Congreso para sacar a su mayor problema del Palacio Presidencial. ¡Ya basta!", escribe el periodista Ribamar Fonseca abogando por la destitución de Jair Bolsonaro.
“Al parecer, Bolsonaro quiere ver arder el circo para tener un pretexto para llamar a las Fuerzas Armadas y, de esta manera, aprovechar la oportunidad para enmascarar un golpe de Estado que lleva tiempo planeado”, escribe Ribamar Fonseca.
"Tras las últimas publicaciones de Bolsonaro, no parece haber duda alguna sobre sus intenciones dictatoriales, incluso cuando se presenta cínicamente como defensor de la democracia y del estado de derecho democrático", escribe el periodista Ribamar Fonseca.
“A nadie le escandaliza siquiera un desfile de tanques y blindados en la Explanada de los Ministerios para –créase o no– entregar una invitación al Presidente”, escribe el periodista Ribamar Fonseca.
"El TSE, bajo la presidencia de Barroso, necesita asumir su papel y restringir legalmente al capitán desquiciado, destituyéndolo de la Presidencia", argumenta el periodista Ribamar Fonseca.
Según Ribamar Fonseca, "Bolsonaro y sus seguidores se han vuelto locos ante la posibilidad cada vez más real de ser expulsados del Palacio Presidencial antes de las elecciones del próximo año. Al fin y al cabo, la red se estrecha."
“A juzgar por cómo van las cosas, sin embargo, todo indica que el CPI Covid lo expulsará del Palacio Presidencial, ya que será muy difícil dar una explicación convincente de la compra excesivamente cara de la vacuna Covaxin”, escribe el periodista Ribamar Fonseca.
“Bolsonaro, de hecho, con su política de intimidación, ha logrado controlar casi todo”, evalúa el periodista Ribamar Fonseca.
"El episodio de Pazuello es solo la punta del iceberg. El peligro que rodea a nuestra democracia es mucho mayor e involucra no solo a las Fuerzas Armadas sino también a la policía militar", escribe el columnista Ribamar Fonseca.
«La crisis en el seno de las fuerzas armadas se agrava. Al parecer, existe un gran descontento en los círculos militares con la conducta de Pazuello», escribe el columnista Ribamar Fonseca. Y añade: «Paralelamente a la tercera ola del coronavirus, Jair Bolsonaro gasta dinero público en desfiles de simpatizantes y viajes».
“Además de ignorar los protocolos sanitarios, el exministro también violó las normas militares porque, como general en servicio activo, no podía participar en un acto político sin autorización de sus superiores”, destaca el columnista Ribamar Fonseca, quien recordó la participación de Eduardo Pazuello en una manifestación a favor de Bolsonaro en Río de Janeiro.