El 27 de mayo marca una nueva etapa en la lucha democrática y popular.
"El próximo domingo 27, a propuesta del presidente Lula, se lanzará su candidatura en todo el país", afirma el columnista José Reinaldo Carvalho. "Una iniciativa audaz que da consistencia a la decisión política de no resignarse a las injusticias perpetradas por los Torquemadas de Lava Jato ni a las amenazas de quienes se consideran dueños del Tribunal Electoral", añade. "Por lo tanto, el 27 de mayo podría marcar el inicio de una nueva etapa en la lucha por un Brasil democrático y popular, y un punto de inflexión en el panorama político preelectoral".
El próximo domingo, 27, por propuesta del presidente Lula, se lanzará su candidatura a nivel nacional.
Una iniciativa audaz que da cuerpo a la decisión política de no resignarse a las injusticias perpetradas por los Torquemadas del Lava Jato, ni a las amenazas de quienes se consideran dueños de la Corte Electoral.
En rigor, esta no es una acción meramente electoral. Está cargada de un denso contenido político, pues constituye un acto de rebelión democrática contra el régimen golpista. Por lo tanto, no debe considerarse un acto aislado del Partido de los Trabajadores. Además, el lanzamiento de la candidatura de Lula, en el contexto de su encarcelamiento, la profundización del golpe y la intensificación de las medidas antipopulares y antinacionales por parte del gobierno ilegítimo de Michel Temer, debe concebirse y ejecutarse como expresión de un esfuerzo de convergencia de todas las fuerzas de izquierda consecuentes del país y sus respectivas precandidaturas.
Más que nunca, salir del abismo en el que se ha hundido Brasil requiere claridad de la izquierda y la capacidad de aunar fuerzas políticas amplias. La consolidación de fuerzas —con la indispensable independencia política y electoral de todos— en torno al liderazgo de Lula, la lucha por su liberación y la realización de su derecho inalienable a presentar su candidatura constituiría una jugada estratégica y táctica de quienes luchan consecuentemente por la reconquista de la democracia, por la construcción de un país políticamente progresista, nacionalmente soberano y socialmente justo.
Por lo tanto, el 27 de mayo podría marcar el inicio de una nueva etapa en la lucha por un Brasil democrático y popular, y un punto de inflexión en el panorama político preelectoral.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.

