El ascenso de la derecha y el dilema de la izquierda
En 2026, la izquierda puede tener la oportunidad de revertir la situación, pero para hacerlo necesitará abandonar viejas prácticas.
Las recientes elecciones municipales en Brasil han revelado una situación preocupante para la izquierda política. Mientras la derecha avanza, consolidando su presencia en los principales municipios del país, la izquierda, a su vez, se muestra cada vez más distante de sus bases, perdiendo terreno en diversos rincones de Brasil.
Los resultados electorales revelaron un fuerte ascenso de los candidatos de derecha, quienes lograron victorias significativas en varias capitales y ciudades estratégicas. Este crecimiento de la derecha se debe no solo a un contexto de descontento popular, sino también a la creciente capacidad del bando conservador para ocupar y dominar los espacios virtuales y las redes sociales, un terreno históricamente desatendido por la izquierda.
Por otro lado, la izquierda se encuentra en un momento de crisis. El Partido de los Trabajadores, el partido del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, sigue siendo el mayor representante de la izquierda, pero su dependencia del expresidente para liderar los debates políticos ha resultado ser una carga. La falta de un nuevo liderazgo dentro de la izquierda, sumada a la ausencia de un proyecto cohesionado que aborde las nuevas demandas de la sociedad, contribuye al aislamiento del campo progresista.
Además, el distanciamiento de las bases, que antaño fueron su pilar de apoyo, es cada vez más notorio. Muchos de los problemas urbanos que afectan a las poblaciones más pobres, como el desempleo, la violencia y la falta de vivienda, no han encontrado respuestas efectivas por parte de los gobiernos de izquierda. El creciente distanciamiento de las clases populares y la dificultad para presentar propuestas concretas contribuyen al deterioro de la imagen de la izquierda.
En el ámbito digital, la derecha ha demostrado ser mucho más ágil y eficiente, utilizando las redes sociales para construir narrativas, conectar con los votantes y comunicarse directamente con el público. Mientras tanto, la izquierda sigue luchando por adaptarse a este nuevo panorama, con campañas a menudo desconectadas de la realidad ciudadana.
El camino hacia 2026: una reflexión necesaria
El panorama político delineado por las elecciones municipales ofrece valiosas lecciones para las elecciones generales de 2026. La izquierda necesita urgentemente replantear su estrategia si quiere recuperar el terreno perdido. Reconstruir la relación con sus bases, especialmente con los jóvenes y las clases trabajadoras, debe ser una prioridad.
Una de las principales soluciones pasa por renovar el liderazgo. La izquierda necesita urgentemente desarrollar nuevas figuras políticas capaces de articular un proyecto que responda a la realidad actual del país sin comprometer sus principios fundacionales. Es urgente una nueva narrativa, una que no se base únicamente en la crítica a la derecha, sino que presente alternativas concretas y efectivas.
La izquierda también debe invertir más en ocupar el espacio digital, utilizando las redes sociales para conectar directamente con la gente. Esto implica una mayor inversión en comunicación y en crear una presencia auténtica, no meramente reactiva, sino proactiva, que fomente el debate político.
Otro punto clave es reconectar con los movimientos sociales y populares, a menudo ignorados en los últimos años. La izquierda necesita volver a ser la voz de los trabajadores, las periferias y las minorías, y no limitarse al debate elitista de las grandes ciudades.
En 2026, la izquierda podría tener la oportunidad de revertir la situación, pero para ello deberá abandonar las viejas prácticas y adaptarse al nuevo contexto político y social. El desafío es grande, pero las posibilidades también son inmensas. Esto requiere valentía e innovación, así como una escucha atenta de las necesidades reales de la población.
* Walmir Damasceno (Tata Nkisi Katuvanjesi), coordinador nacional de ILABANTU, representante para América Latina y el Caribe del Centro Internacional de Civilizaciones Bantúes (CICIBA), autoridad tradicional de la Comunidad Matrix Centroafricana Terreiro de Candomblé Inzo Tumbansi, Doctor Honoris Causa por la Universidad Federal de São Paulo.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
