La pelota del tiempo
El plan del gobierno federal de privatizar la Empresa Brasileña de Correos y Telégrafos (EBCT) representa la siguiente etapa en el ataque contra la población. El regreso de la agenda privatizadora, una política neoliberal que marcó la década de 90 y fue rechazada en las urnas en 2014, evidencia el grado de perversidad del gobierno de Temer.
La permanencia de Michel Temer en el poder representa una creciente amenaza para Brasil. Desde que asumió la presidencia en 2016, este líder ilegítimo ha impulsado una agenda de privatizaciones que atenta contra los bienes públicos, la soberanía nacional y el pueblo brasileño.
Con un gobierno marcado por una creciente tasa de desempleo (13,1% en abril), el líder golpista decidió privatizar Brasil y eliminar los derechos sociales y laborales en un intento por apaciguar al mercado financiero. La idea es asegurarse cierto apoyo político para permanecer en la Presidencia, dado el alto nivel de desaprobación pública, que superó el 70% en las últimas encuestas de opinión.
El plan del gobierno federal de privatizar la Empresa Brasileña de Correos y Telégrafos (EBCT) representa la siguiente etapa en el ataque contra la población. El regreso de la agenda privatizadora, una política neoliberal que marcó la década de 90 y fue rechazada en las urnas en 2014, evidencia el grado de perversidad del gobierno de Temer.
Correios, el servicio postal brasileño, es una de las empresas más respetadas del país y goza de la confianza de los brasileños. Con 116 empleados, esta institución nacional está sufriendo uno de los mayores ataques de su historia. Se prevé el cierre de 513 sucursales, lo que supondrá el despido de al menos 5,3 trabajadores. Entre 2016 y 2018, 10 trabajadores ya habían sido despedidos mediante un programa de bajas voluntarias. Y el desempleo no hace más que aumentar en el país debido a las desacertadas políticas gubernamentales.
El impacto inmediato de esta medida será una disminución en la calidad del servicio prestado a los usuarios. Es evidente que se está desmantelando el servicio postal con el pretexto de buscar mayor eficiencia. Es lamentable que se esté destruyendo esta empresa modelo, con su gran capacidad operativa en el ámbito de la logística.
Resulta alarmante que Temer esté desmantelando el Estado brasileño mediante la privatización de sectores económicos estratégicos para el desarrollo nacional. Su insistencia en vender Eletrobras, la mayor empresa eléctrica de América Latina, a precio de ganga, es otra muestra del intento de expropiar la riqueza de los ciudadanos. El resultado serán facturas de luz más elevadas (estimadas en 5 millones de reales si la Medida Provisional 814 es aprobada en la Cámara de Representantes y el Senado). Las 233 centrales eléctricas de la empresa estatal producen un tercio de la energía consumida en Brasil.
En todo el país se están llevando a cabo numerosas movilizaciones y una resistencia constante contra esta ofensiva traidora. Nuestra respuesta a estos nuevos ataques del golpista contra los bienes públicos será una lucha aún mayor en todos los ámbitos, especialmente en el Congreso Nacional. Defenderemos el interés público y a los trabajadores con más ahínco. ¡No permitiremos que Temer destruya nuestros ideales y sueños!
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
