La crisis institucional se está profundizando rápida y severamente.
Nuestro enemigo es la alianza antinacional y su agenda, cuyo objetivo central es destruir la democracia y desmantelar el Estado brasileño. Los sectores pro-intereses de la burocracia y la tecnocracia estatales (Ministerio Público, Policía Federal y Poder Judicial) actúan con el pleno respaldo de Rede Globo. Por eso insisto en construir alianzas amplias que nos permitan cerrar filas en defensa de la democracia y la Constitución de 1988. Si entendemos esto, ya será un gran paso —afirma el columnista Daniel Samam—. De lo contrario, seguiremos siendo espectadores de nuestra propia tragedia, mordiendo el anzuelo y desperdiciando energía en la agenda moral, que la derecha utiliza como cebo para el desmantelamiento del Estado y la destrucción de la democracia.
Cuando quienes deberían defender la Constitución –el Supremo Tribunal Federal (STF)– son quienes más la violan, es señal de que la crisis institucional ha llegado a un nivel peligroso.
Muchos en el bando progresista, democrático, popular y de izquierda parecen no haber comprendido aún que los objetivos prioritarios de la vendetta neoliberal son la soberanía nacional y la democracia, ya que esta última constituye un obstáculo para la actual etapa de expansión capitalista. Esto explica el afán por impedir que Lula se presente a las elecciones de 2018, lo que implica imposibilitar la expresión popular, imponer un estado de excepción y ser supervisado por la alianza antinacional (formada por el sector bancario, que es el capital financiero transnacional; la Red Globo; y por sectores de la tecnocracia estatal dispuestos a venderse).
Criminalizar la política y a los políticos también forma parte de la estrategia, al igual que desmantelar las garantías constitucionales y el Estado democrático de derecho. Por lo tanto, este no es momento de demarcaciones ni autoafirmaciones, sino de mucha lucha, de posiciones firmes y coherentes en la defensa del Estado democrático de derecho, la Constitución y, sobre todo, la democracia.
Nuestro enemigo es la alianza antinacional y su agenda, cuyo objetivo principal es destruir la democracia y desmantelar el Estado brasileño. Los sectores pro-extranjeros de la burocracia y la tecnocracia estatales (Ministerio Público, Policía Federal y Poder Judicial) actúan con el pleno respaldo de Rede Globo. Por eso insisto en construir alianzas amplias que nos permitan unir fuerzas en defensa de la democracia y la Constitución de 1988. Si entendemos esto, ya será un gran paso.
De lo contrario, seguiremos siendo espectadores de nuestra propia tragedia, mordiendo el anzuelo y desperdiciando energía en la agenda moral que la derecha utiliza como "cebo" para desmantelar el Estado y destruir la democracia.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
