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Elisabeth Lopes

Abogada, especializada en Derecho Laboral, pedagoga y Doctora en Educación.

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La ética de la verdad vs. la mentira editada

En los medios corporativos afiliadas a una narrativa egoísta, a pesar del discurso disfrazado de imparcialidad, la edición maliciosa de artículos es común.

La ética de la verdad X La mentira editada (Foto: Reproducción | ABR)

Es un enorme desafío comprender la motivación de un contingente significativo de personas que insisten en el culto reverencial a políticos de la extrema derecha fascista o de la derecha que usurpa recursos públicos, aun cuando estos no representan sus necesidades sino sus propios intereses. 

El sábado pasado, nos sorprendió el anuncio de la detención sin precedentes en el país del general de cuatro estrellas, Walter Braga Neto, por parte de la Policía Federal. Esta noticia conmocionó al país y acaparó toda la atención, tanto en los medios corporativos como en los canales de periodismo profesional independiente transmitidos por YouTube. Sin embargo, a pesar de lo que ha salido a la luz desde las revelaciones sobre el intento de golpe de Estado contra el Estado de derecho, respaldado por pruebas irrefutables, nada altera la locura colectiva de estas mentes confusas, que justifican de forma desconcertante los horrores planeados, incluyendo los asesinatos del presidente, su vicepresidente y el ministro Alexandre de Moraes. Parecen vivir en un mundo paralelo. Estas personas, de todos los niveles educativos, desde los más inexpertos hasta los más veteranos, esgrimen argumentos que aparentemente les convencen de tener razón. No pueden discernir entre la fantasía y la verdad.

En este horizonte paralelo para quienes están alejados de la realidad, tenemos, por otro lado, figuras plenamente conscientes de ella, pertenecientes a la élite financiera y al ámbito político más humilde. Defienden lo indefendible por puro interés propio. Sus propósitos se centran exclusivamente en el saqueo de los recursos públicos y la acumulación de grandes ventajas en el mercado financiero. modus operandi Este grupo nefasto contribuye significativamente al aumento de la desigualdad social, una lacra lamentable que siempre ha marcado a la sociedad brasileña. Es innegable que este enfoque político abyecto y la codicia desmedida de la élite financiera dictan, sin duda, el rumbo del país. Compuestos por la extrema derecha fascista, impulsados ​​por la barbarie descabellada de Bolsonaro y la conveniencia de la derecha clientelista en connivencia servil con la clase dominante, perpetúan las barreras que impiden a los gobiernos progresistas cambiar de forma sostenible las condiciones materiales de existencia de la mayoría de la población, que vive al margen de una vida razonablemente digna. 

Es importante destacar que tanto quienes detentan el poder político en el Congreso Nacional, mayoritariamente en manos de la extrema derecha y el centro fisiólogo, como los del personal Las instituciones financieras utilizan la comunicación como uno de sus medios de dominación. En esta materialidad, los grandes medios de comunicación, patrocinados por la élite arrogante, ocultan hábilmente cualquier perspectiva reflexiva y evaluativa de la realidad, salvo a través de la lente invertida de los hechos. Los más vulnerables, o quienes ya han formado sus opiniones con base en desinformación sistemática o una interpretación falsificada de la realidad, sucumben a versiones sesgadas. Este fue el caso reciente con el impeachment injustificado de la presidenta Dilma Rousseff, el encarcelamiento sin el debido proceso del presidente Lula, víctima de la guerra legal, y la fabricación de un héroe insignificante por parte de Globo, el exjuez Moro, quien sirvió como un instrumento pseudolegalizado para evitar la elección de un proyecto de gobierno progresista que sin duda habría ganado las elecciones de 2018. 

Respecto a este juego de los grandes medios de comunicación, el filósofo Antonio Gramsci destacó en sus escritos, durante su encarcelamiento por el régimen fascista italiano, que la comunicación es una de las vías ideológicas de dominación por parte de quienes detentan el poder económico, en este sentido constituye “la organización material destinada a mantener, defender y desarrollar el frente teórico o ideológico” (Gramisci, Antonio - Cuadernos de la Carcel - Los Intelectuales. El Principio Educacional. Periodismo, v. 2, Civilización Brasileña, 2000, p. 78).

En las empresas de medios corporativos afiliadas a una narrativa egoísta, a pesar del discurso disfrazado de imparcialidad, es común la edición maliciosa de los artículos que producen de acuerdo a lo que pretenden comunicar. 

Para Denis Morais, Desde la perspectiva de las corporaciones mediáticas, se trata de regular la opinión social mediante criterios exclusivos para programar temas que merecen énfasis, incorporación, eliminación o eliminación. La clave es transmitir contenido que ayude a organizar y unificar la opinión pública en torno a principios y medidas de valor. (Dênis Moares - Comunicación, hegemonía y contrahegemonía: la contribución teórica de Gramsci - Revista debates, UFRGS, v.4, 2010, p.66). 

En la entrevista realizada por la periodista de Rede Globo, Sônia Bridi, al presidente Lula tras su alta del Hospital Sírio Libanés, la intención del material editado maliciosamente fue evidente. Al emitirlo en el programa "Programa Fantástico", la cadena "plim plim" intercaló las declaraciones del presidente con otros textos e imágenes, contradiciendo sus propias declaraciones durante la entrevista. También omitió partes esenciales del discurso del presidente que sin duda habrían tenido un impacto positivo en la opinión pública. Estas adiciones fueron difundidas días después por canales progresistas a través de la grabación completa de la entrevista realizada por el asesor del presidente, Ricardo Stuckert.  

La intención del canal corporativo era cuestionar la declaración de Lula de que no tenía derecho a la presunción de inocencia durante el juicio que condujo a su encarcelamiento. Es un hecho que el pleno del Tribunal Supremo dictaminó que el exjuez Sergio Moro no era elegible para juzgar a Lula. Con esta decisión, se anularon todos los cargos contra el presidente. La parcialidad de Moro y la restricción de la defensa de Lula son incuestionables. Estas violaciones salieron a la luz con la filtración de grabaciones de audio que expusieron las manipulaciones realizadas por el exjuez en connivencia con miembros del Ministerio Público, mediante una flagrante falta al debido proceso. Fue una vergüenza innegable para el sistema judicial y para los profesionales del derecho tener que soportar estas graves violaciones del sistema legal.

Para quienes no tienen tiempo para profundizar en análisis precisos, porque el lunes después del fatídico entretenimiento barato de la Red Globo, tienen que madrugar, mucho antes del amanecer, para ocuparse de su subsistencia. En este ajetreo, terminan creyéndose las mentiras, meticulosamente elaboradas, en una entrevista que podría dar voz y espacio a la ética de la verdad en lugar de reservársela al capricho de sus espurios intereses. Repito lo que dije en uno de los artículos que escribí en este sitio: No siempre es así, si te parece.Cuando vemos los grandes medios de comunicación, tenemos que pensar en esta frase, casi un mantra para defendernos de estos malditos planes. 

El odio sembrado y alimentado por los medios sensacionalistas de bajo perfil durante el gobierno desquiciado que hablaba de Dios, la patria y la familia, pero actuaba en sentido contrario, saboteando vidas mediante la negación científica y burlándose de quienes sufren por la pandemia, ha dejado un legado aterrador. Esta semana, una mujer de 77 años, impulsada por este odio que inhibe cualquier posibilidad de humanidad, realizó un gesto deplorable al llevar una corona fúnebre dirigida a la residencia del presidente de la República, quien se recuperaba de un tratamiento médico. Además de este acto macabro, la mujer insultó a un policía que custodiaba al presidente, llamándolo mono en un abominable insulto racial. 

En ese horizonte oscuro, tenemos a una parte de la sociedad enferma de intolerancia, de resentimiento racionalmente injustificado que la llevó a elegir representarla en el Congreso, a políticos que vociferan odios, retrocesos en derechos, que chantajean para aprobar cualquier asunto proveniente del ejecutivo, como la reciente aprobación del ajuste fiscal realizado en vísperas del receso parlamentario.

Por último, es fundamental destacar lo que Gabriel José García Márquez Sobre ética y comunicación, famoso escritor colombiano galardonado con el Premio Nobel de Literatura:“La ética debe acompañar siempre al periodismo, como el zumbido acompaña al escarabajo.”  

Por otro lado, es triste observar que los medios corporativos brasileños están lejos de la ética de la verdad, habiéndose visto implicados, sin límites, en mentiras editadas. En este contexto, quienes quedan al margen de la realidad sufren.

*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.