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Guilherme Scalzilli

Historiador y escritor

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La posible lucha

Aunque no tengo grandes esperanzas de victoria, preveo resultados positivos en el Senado. Allí, el juicio político quedará al descubierto en toda su ilegitimidad, recordando la terrible impresión que dejó la Cámara de Diputados. Y se hará patente la ya perceptible erosión del gobierno interino.

Comienza ahora la fase decisiva para evitar un golpe de Estado. El Senado aprobó el inicio del proceso de destitución por 55 votos, solo uno más de los necesarios para una condena definitiva. Varios senadores a favor del juicio afirman no haber tomado una decisión aún. Si tan solo dos de ellos se retractan, el proceso de destitución se cerrará.

Las manifestaciones públicas de la izquierda nunca han sido tan necesarias. Bien organizadas, pacíficas y numerosas, pueden frenar el discurso triunfalista del golpe de Estado y poner de relieve la impopularidad de Michel Temer.

Otra vía de acción será el activismo digital. Por ejemplo, presionar a los senadores, dar a conocer la naturaleza golpista del juicio político, refutar el discurso apocalíptico de la crisis económica o denunciar los encubrimientos judiciales que se están gestando.

Aunque no tengo grandes esperanzas de victoria, preveo resultados positivos en el Senado. Allí, el juicio político quedará al descubierto en toda su ilegitimidad, recordando la terrible impresión que dejó la Cámara de Diputados. Y se hará patente la ya perceptible erosión del gobierno interino.

Ricardo Lewandowski, presidente de las sesiones, desempeñará un papel fundamental para mantener el enfoque en la legalidad del proceso. El creciente escándalo internacional reforzará este aspecto en la mentalidad republicana de los senadores. De hecho, muchos de ellos han admitido la falta de una base estrictamente legal para la destitución.

Por lo tanto, solo queda una etapa crucial de la disputa, quizá la más equilibrada de todas. La ausencia de Eduardo Cunha y la agenda antipopular de Temer presagian un clima de división y hastío que el Congreso no experimentó en fases anteriores.

Los grandes medios intentan cerrar el asunto, tratando de convencer a la opinión pública de que Dilma no podrá regresar. Esto es una mentira, propaganda típica de un golpe de Estado, que solo demuestra su temor a enfrentar la resistencia democrática.

El derrotismo que se anticipa en la izquierda es el último obstáculo que el juicio político debe superar para tener éxito.

*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.