La necesidad de una nueva Carta a los brasileños para reafirmar posiciones y contrarrestar las distorsiones de Bolsonaro.
La difusión de retórica fascista y la manipulación de las redes sociales con campañas reaccionarias, homofóbicas y fascistas apuntan a la urgente necesidad de que Haddad construya, junto con el PT y el Frente Democrático, algo así como una nueva Carta al pueblo brasileño.
La recta final del proceso sucesorio en el país apunta al esperado endurecimiento de posiciones entre los aliados del candidato Jair Bolsonaro, que lidera las encuestas, y el candidato Fernando Haddad, del PT (Partido de los Trabajadores), ante varios factores, entre ellos la participación de sectores de la clase media y del aparato financiero en la reproducción de noticias falsas en la web y en la difusión de campañas anti-PT.
La continua difusión de un discurso fascista, incluso sin fundamento, y la manipulación de las redes sociales con campañas reaccionarias, homofóbicas y fascistas apuntan a la urgente necesidad de que el candidato Haddad construya, junto al PT y el Frente Democrático, algo así como una nueva Carta al pueblo brasileño.
REPITIENDO 2002
Durante la elección victoriosa de Lula ese año, hubo un clima de histeria, similar a lo que sucede ahora con la reproducción de discursos de odio, que ahora se manifiestan con mayor intensidad a través de la estrategia de los partidarios de Bolsonaro, que ahora utilizan miles de bots en las redes sociales para difundir mentiras y horrores contra Haddad y el PT.
De ahí la importancia y la urgente necesidad de producir un documento que exponga las posiciones básicas del candidato al electorado brasileño, refutando y aclarando tantas falsedades que se han transformado en dogmas en Internet.
Y debe ser rápido para exponer la verdad "real" sobre el candidato Bolsonaro, escondida detrás de la estrategia de no asistir a los debates ni exponerse a espectadores en vivo de todas las regiones debido a su reconocida incompetencia.
En resumen, como dicen en la Torre, es urgente.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
