La polarización entre civilización y barbarie es necesaria
'La polarización continuará en 2024 y durará hasta 2026, a pesar de lo que digan los ingenieros preparados de los medios tradicionales', afirma Alberto Cantalice.
Las grandes naciones del mundo crecieron y se desarrollaron en entornos polarizados. Históricamente, los ejemplos son impactantes: Estados Unidos con republicanos y demócratas, Inglaterra con conservadores y laboristas, Alemania con la socialdemocracia, los comunistas y el nazismo, China con comunistas y nacionalistas del Kuomintang, e Italia con socialistas y fascismo. Por mencionar solo algunos ejemplos.
La agenda del sufragio femenino, la lucha contra la segregación racial, el estado de bienestar y la lucha entre capitalismo y socialismo moldearon el panorama del siglo XX y entraron con fuerza en el siglo XXI. Y solo progresaron gracias a la lucha social.
El surgimiento de la extrema derecha y su agenda reaccionaria, envuelta en un discurso nativista y que contiene xenofobia, racismo y LGBTIfobia, ha elevado las disputas sobre los dispositivos a un nivel inimaginable hace años.
El ascenso de Donald Trump, precedido por la campaña del Brexit en Inglaterra, reveló una nueva faceta de la extrema derecha: la producción de noticias falsas a escala industrial.
Panorama
Las derrotas inesperadas tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos en 2016, y las "Revoluciones de Colores" en todo el mundo impulsadas por los nuevos medios, sirvieron de advertencia a las fuerzas progresistas sobre el resurgimiento de la extrema derecha. La AFD alemana, Fratelli D'Italia de Giorgia Meloni, el Frente Nacional de Marine Le Pen, VOX en España, Chega en Portugal, el "libertarismo" de Javier Milei en Argentina y el bolsonarismo en Brasil, todos liderados por supremacistas blancos norteamericanos, son la cara más visible de este reaccionarismo que antaño operó bajo el liderazgo de Adolf Hitler y Benito Mussolini.
En el fondo, las grandes masas populares tienen más probabilidades de ser envenenadas que de cometer el mal de forma consciente y deliberada. En la primitiva simplicidad de sus mentes, las personas son más fácilmente víctimas de una gran mentira que de una pequeña, ya que a veces ellos mismos dicen una pequeña mentira, pero les avergonzaría decir una grande. Esta afirmación fue escrita por Hitler en su obra maestra, Mein Kampf.
No es difícil encontrar similitudes en las prácticas de Donald Trump y sus acólitos. Bolsonaro está a la vanguardia.
Polarización y discurso
Por otro lado, los progresistas y la izquierda, con su enérgica crítica a la desigualdad social, la xenofobia, el individualismo, el machismo y la LGTBfobia, deben, junto con los movimientos populares, confrontar a la extrema derecha, señalando un nuevo camino. Es imposible conciliar esto con la regresión de las agendas civilizatorias, la destrucción ambiental y el cambio climático.
En las elecciones de 2022, la polarización fue clarísima entre el progreso encarnado por Lula y la regresión reaccionaria liderada por Bolsonaro.
Esta polarización continuará en las elecciones de 2024 y se prolongará hasta 2026, a pesar de lo que digan los “ingenieros preparados” de los medios tradicionales.
Habrá que derrotar a los negacionistas de la ciencia, a los profetas del desastre y el caos, a los acaparadores de dinero y a los fundamentalistas. Las mentiras solo se combaten con la verdad. ¡No hay otra manera!
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.



