Evaluaciones positivas de Lula y su gobierno: ¿un cambio de expectativas?
Estos nuevos números podrían significar un cambio de expectativas y una ironía: sin ministro de la Secom, el gobierno comunicó mejor, sugiere el columnista.
El primer año del gobierno de Lula presenció numerosos logros y mejoras en el caótico panorama económico, social y político, tras casi siete años de mala gestión y el declive general de Brasil bajo los gobiernos de Temer y Bolsonaro. El país sufrió el horror de la radicalización del ultraliberalismo, sumada al ascenso de la ultraderecha al poder, sin intermediarios, una posición que ocupó Temer y, posteriormente, el legítimo verdugo de la democracia, Bolsonaro.
El regreso de Lula fue una victoria reñida, un reflejo de la profunda división en Brasil. Lula se vio finalmente favorecido por el golpe de Estado del 8 de enero de 2023. El fallido intento de golpe tuvo el efecto contrario al esperado, ya que el bolsonarismo, asediado, permitió negociaciones exitosas en el Congreso y un avance muy necesario en la gobernabilidad.
A principios de 2024, sin embargo, el escenario cambió y el gobierno pasó por cinco meses de turbulencia, un casi apagón, y el gobierno no cosechó los buenos resultados de 2023. La comunicación fue el punto crítico, así como la reanudación de la iniciativa de Bolsonaro, con amplia ayuda de algoritmos y noticias falsas, que fueron más eficientes.
La tragedia de Rio Grande do Sul marcó un nuevo punto de inflexión y una oportunidad para demostrar la enorme y abismal diferencia entre un gobierno democrático con sensibilidad humana ante el terrorismo y el de Bolsonaro ante estas tragedias. La masiva movilización nacional y gubernamental fue crucial, mientras que la economía daba señales de llegar a los bolsillos de los brasileños, una percepción de mejora, incluso con el boicot del Banco Central y los medios de comunicación.
Estas nuevas cifras podrían representar un cambio de expectativas y una ironía: sin ministro de la Secom, el gobierno se comunicó mejor.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.

