Un día importante, pero triste.
La gran noticia del 23 de junio provino del pleno del Tribunal Supremo, que confirmó, por una votación de 7 a 4, la parcialidad del ex juez Sérgio Moro en el caso triple de Guarujá, en el que el ex presidente Lula fue injustamente condenado.
Luis Inácio Lula da Silva es, sin duda, un ciudadano libre que goza de plenos derechos políticos y puede presentarse a las próximas elecciones. Sérgio Moro es persona non grata, un paria internacional, que pasará el resto de su vida...engordar'Dentro de un cautiverio de humillaciones.'
Lula es el tipo de personaje que la historia ha preparado para ilustrar sus páginas. Será un faro de esperanza y lucha para la clase trabajadora, para los pueblos indígenas y para las minorías perseguidas por una élite retrógrada.
Paradójicamente, la noticia de la destitución del ministro de Ambiente, Ricardo Salles, sería motivo de celebración, si no fuera porque Salles es un contrabandista de madera que ha perjudicado el medio ambiente y el comercio. Corresponde a la Policía Federal investigar sus delitos y al sistema judicial encarcelarlo.
Otra noticia importante, aunque triste por su gravedad y su relación directa con la pandemia, provino de un congresista del partido DEM en el Distrito Federal, Luis Miranda, aliado del Presidente de la República, quien, junto con su hermano, Luis Ricardo Miranda, empleado del Ministerio de Salud, denunció un esquema de corrupción en la compra de la vacuna producida en India, Covaxin.
Los hermanos Miranda informaron directamente a Bolsonaro sobre las irregularidades en el contrato. Bolsonaro no tomó medidas al respecto. Esa misma noche, Bolsonaro convocó a sus figuras de choque, encabezadas por el ministro de la Secretaría General de la Presidencia de la República, Onyx Lorenzoni, a una surrealista rueda de prensa en la que, como narcotraficantes, intimidaron y coaccionaron a los hermanos, quienes debían declarar el viernes ante la CPI (Comisión Parlamentaria de Investigación sobre el genocidio).
Este escándalo, considerado una «bala de plata» contra Bolsonaro, podría ser digerido por el exministro de Salud, el general Eduardo Pazuello, a quien Bolsonaro afirma haber transmitido el contenido de la grave acusación que le presentaron los hermanos Miranda. Casualmente, Pazuello permanece en el gobierno como escudo, para asumir la responsabilidad de cualquier acusación contra Bolsonaro mientras la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) lleva a cabo su labor.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
