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César Fonseca

Reportero político y económico, editor del sitio web Independência Sul Americana

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Brasil y Argentina inician la desdolarización con apoyo de China.

Operativamente, la moneda china será un factor de seguridad que fomentará la confianza empresarial.

Conferencia de prensa de los ministros de Brasil y Argentina, Fernando Haddad, y del ministro de Economía argentino, Sergio Massa. Brasilia, (DF) - 28/08/2023 (Foto: Valter Campanato/Agência Brasil)

China emitirá un swap de divisas denominado en yuanes como garantía del acuerdo comercial entre Brasil y Argentina.

De esta manera, comienza en la práctica el proceso de desdolarización de las relaciones comerciales entre ambos países. El Sur Global pone en marcha un nuevo sistema monetario internacional.

Esta será la primera experiencia de este tipo desde la reunión de los BRICS la semana pasada en Sudáfrica, a la que asistieron los líderes del bloque –Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica– y unos 40 países invitados.

Otros seis países (Arabia Saudita, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Argentina, Etiopía y Egipto) fueron admitidos para unirse a partir de 2024.

Operativamente, la moneda china será un factor de seguridad para fomentar la confianza empresarial, de cara a incrementar el comercio bilateral, casi como una medida de emergencia, para tener un impacto inmediato en la economía porteña, que se encuentra en profunda crisis en vísperas de las elecciones presidenciales de octubre.

En la práctica, esto implicaría una inyección de capital extranjero, cuyas consecuencias serían un impacto antiinflacionario y un aumento del poder adquisitivo de los salarios, que se ajustarían con esa oferta monetaria, liberada de las restricciones y condicionalidades fiscales impuestas por el FMI.

Los precios de los alimentos y de los automóviles (partes, componentes y accesorios) se dispararon con la devaluación del peso, especialmente después de la victoria en las elecciones primarias del candidato fascista de derecha, Javier Millei, acelerando la inflación.

Detener la urgente ola inflacionaria es la tarea de las negociaciones entre Brasil y Argentina para darle a Millei una ventaja en la carrera presidencial.

Por eso, como medida de emergencia, a partir de lo que quedó en evidencia en la reunión en Brasilia este lunes entre el ministro Massa y el ministro Haddad, y posteriormente con el presidente Lula, se puso en marcha un mecanismo financiero que permitirá que el comercio Brasil-Argentina funcione sin uso del dólar.

El Banco do Brasil y el BNDES, por un lado, y el Banco de Desenvolvimento Latino-Americano, por otro, buscan un acuerdo para garantizar la financiación de las exportaciones e importaciones entre los dos países a través de un swap de monedas –peso y real– mediado por la inyección de un swap de monedas en moneda china, el yuan.

Según el diario argentino Página 12, esta operación fue pactada la semana pasada en Washington entre Sergio Massa, ministro de Finanzas y candidato presidencial por la alianza gobernante, y funcionarios del Fondo Monetario Internacional.

Esta sería una alternativa para abordar la falta de dólares suficientes en el Banco Central de Argentina para liquidar operaciones comerciales con Brasil.

Así comienza el proceso de desdolarización de la economía global, patrocinado por China, cuya moneda se espera sea aceptada por Washington.

En definitiva, China supera a Estados Unidos en paridad de poder adquisitivo, lo que garantiza las transacciones entre dos miembros del BRICS, según un mecanismo financiero alternativo discutido en Johannesburgo y que será implementado por los BRICS.

Éste es el nuevo perfil del sistema monetario que, según los BRICS, se basa en el principio de la cooperación internacional.

Setenta y nueve años después del Acuerdo de Bretton Woods de 1944, las cosas empiezan a cambiar con el fin de la hegemonía del dólar y el surgimiento de los BRICS, un nuevo y fuerte competidor monetario internacional.

*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.