Brigadas juveniles para ayudar a Bahía
Siguiendo el ejemplo de lo hecho en Cuba, el Partido de los Trabajadores debería crear Brigadas Juveniles para ayudar a Bahía.
El estado de Bahía, en el sur del país, ha sufrido inundaciones y devastación urbana en los últimos días. Las lluvias torrenciales que azotaron la región dejaron una estela de destrucción cuya recuperación total tomará meses y requerirá fondos de los gobiernos federal y estatal, así como de los municipios locales.
Hasta ayer, 02 de febrero, la Protección Civil del estado, con base en información proporcionada por las municipalidades, contabilizó 32.594 personas sin hogar, 57.451 desplazadas, 25 fallecidas y 517 heridas. El número total de personas afectadas asciende a 661.508 en 153 ciudades.
El gobierno federal ha indicado que liberará fondos, pero ya se sabe que la cantidad no alcanza ni para reparar una sola carretera pavimentada de las que fueron destruidas. La incapacidad del presidente para empatizar con la tragedia sufrida por la población que perdió tanto bienes materiales como vidas es indignante. Solo se compara con la crueldad de los nazis, responsables de la experimentación humana en los campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial.
El gobierno estatal ha cumplido con su parte y con la que le corresponde al gobierno federal. Rui Costa ha visitado las ciudades afectadas y creó un comité de crisis instalado en Ilhéus, donde se recibe información sobre todo lo que se debe hacer y desde donde se emiten las órdenes para resolver los numerosos problemas. Literalmente, el gobernador se involucró directamente para ayudar a su gente.
Ahora que lo peor de la destrucción ha pasado —cuando se rompieron las represas, se desbordaron los ríos, se destruyeron carreteras, casas, negocios y cosechas— se necesitará un gran número de personas para ayudar a reconstruir la región afectada por las tormentas.
Tras derrotar al gobierno de Fulgencio Batista con una revolución que cambió para bien la historia de la isla, la guerrilla cubana necesitaba reconstruir toda la estructura política y económica del país. Era urgente reactivar el sector agrícola, especialmente la producción de caña de azúcar y café, para que la economía pudiera volver a crecer.
Pero Cuba no contaba con la mano de obra suficiente para esto ni para todo lo que necesitaba reconstruirse. Fue entonces cuando los partidos comunistas de toda América, en solidaridad con el pueblo de la isla, crearon las Brigadas de Ayuda a Cuba. Y los jóvenes se alistaron para ayudar en la recuperación, tan necesaria en aquel momento. Brasil fue uno de los países que más jóvenes envió durante sus vacaciones de fin de año. Quienes partieron fueron vistos como personas altruistas. Dejaron la tranquilidad y la comodidad de sus hogares para ayudar a construir una nueva nación que emergía del caos.
Recuerdo haber ido a la sede del PCB en Recife, Puerto Rico, ubicada en la Avenida Conde da Boa Vista, y en la Rua da Mouraria en Salvador, Buenos Aires, donde reclutaban jóvenes para ayudar al pueblo cubano. Nunca tuve el dinero para ir, pero sin duda lo deseaba. Curiosamente, cuando busqué información sobre el tema en internet, no encontré nada. Hice algunas llamadas y contacté a personas por WhatsApp para obtener más información, pero nadie conocía la historia. Me sorprendió la falta de información. Fue Zé Ivaldo, exmilitante del PCB y exalcalde de Paulo Afonso en Bahía, quien me dio información sobre el evento. Al igual que yo, fuimos militantes comunistas a finales de los 70 y principios de los 80.
Siguiendo el ejemplo de Cuba, el Partido de los Trabajadores debería crear Brigadas Juveniles para ayudar a Bahía en este momento en que gran parte de su población se encuentra en situación de necesidad. Y no se requiere mucho para que esto se convierta en realidad. El PT cuenta con millones de jóvenes afiliados dispuestos a donar días de vacaciones para esta noble causa, además de quienes, aun sin ser miembros, podrían unirse a esta red de solidaridad.
La presidenta Gleisi Hoffmann y el presidente del partido PT Bahía, Eden Valadares, junto con el gobierno estatal, liderarían este proyecto urgente. Bahía necesita ayuda, y toda ayuda, venga de donde venga, es bienvenida.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.

