Ponle una camisa de fuerza.
Esperemos que en la sede de la Policía Federal no haya ningún soldador.
No es normal que un convicto vigilado día y noche intente romper una tobillera electrónica que también es vigilada día y noche.
No es normal usar un soldador para romper la tobillera. Nunca ha pasado.
Quienes hacen esto ponen en riesgo sus propias vidas y muestran signos de que pueden tener problemas cognitivos.
No es solo estupidez, es algo que les pasa a quienes no consideran las consecuencias de sus actos. Ni siquiera Freud puede explicarlo.
Esperemos que no haya ningún soldador en la Sala del Estado Mayor de la Policía Federal.
Simplemente arrestar a la gente no es suficiente.
Ponle una camisa de fuerza.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.



