El cashback aumenta el consumo y fuerza la bajada de los tipos de interés
"Si los bancos siguen, después del Cashback, cobrando intereses exorbitantes, con tanto excedente de caja en el Banco Central, se convertirán en el genio nacional", afirma César Fonseca.
El cashback, la mayor innovación de la reforma fiscal, que pretende simplificar el sistema para distribuir mejor la renta nacional, aumentará el consumo interno y, en consecuencia, obligará a bajar los tipos de interés por la presión popular.
Con más dinero en sus bolsillos, la población más pobre aumentará el consumo interno y presionará la demanda sobre la oferta de crédito en la economía.
¿Negarán los neoliberales la economía de mercado que tanto defienden?
La oferta que exige Cashback es de bajos intereses para aumentar el consumo de crédito.
Es todo lo que el presidente Lula quiere y todo lo que el mercado financiero especulativo no quiere.
La ley de la oferta y la demanda requerirá más oferta monetaria en circulación para satisfacer la demanda de los consumidores desatada por Cashback.
Si los bancos siguen, después del Cashback, cobrando intereses exorbitantes, con tanto efectivo excedente que tienen en el Banco Central, rindiendo intereses especulativos a los rentistas del Banco Central independiente, sin tener que trabajar, se convertirán en el genio nacional.
EL REEMBOLSO TRANSFORMA A BC EN UN GENIO - El Banco Central, candidato a convertirse también en Geni nacional junto con Faria Lima, a lo que se somete, tras el Cashback, que impone mayor demanda que oferta de bienes y servicios, se verá obligado, por la opinión pública, a flexibilizar el marco fiscal, el gasto social, los que mueven la demanda global –salud, educación, infraestructura, etc.
El presidente Lula ya apuesta por la eficacia del Cashback al preanunciar un aumento de las inversiones en programas sociales que exigen empleo, renta, consumo, producción, recaudación e inversiones, a fin de evitar presiones inflacionarias.
“HAZME REÍR” - La fuerza política del Cashback, que pronto ganará apoyo popular, ya que representa distribución de ingresos, como si fuera un nuevo programa de Bolsa Família, exención del pago del impuesto sobre la renta, reembolso de gastos, etc., crecerá porque, como dice el refrán, más dinero en el bolsillo produce el famoso "Hazme reír".
El reembolso hace sonreír a los más pobres.
El reembolso en la popular Bolsa de Valores, un sueño para los comerciantes, obliga al gobierno a flexibilizar el crédito al consumo para evitar la inflación de demanda.
El cashback fuerza la puerta al crédito en el Banco Central en forma de demanda de una mayor oferta de dinero en el mercado para impulsar todas las actividades productivas.
Si Campos Neto, partidario de Bolsonaro, insiste en tasas de interés extorsivas favorables al mercado, destruirá la base política de Bolsonaro.
Será presionado por la extrema derecha con la que se alió en nombre de la lucha electoral.
NUEVO ENTORNO ECONÓMICO-SOCIAL - El Cashback crea así un entorno económico, social y político que favorece a Lula en un año electoral, aunque los efectos prácticos del Cashback se producirán después de 2030.
Sin embargo, como la economía prospera gracias a las expectativas, Cashback anticipa dichas expectativas al representar el poder adquisitivo contraído por la clase trabajadora, es decir, las masas socialmente explotadas en el capitalismo brasileño, en la condición de lumpen proletariado depositado en CadÚnico.
La resistencia de los partidarios de la extrema derecha de Bolsonaro a la reforma fiscal es un síntoma de un revés político electoral; sintieron el peso de la creciente popularidad de Lula con la aparición del Cashback.
Políticamente, Cashback salva a la democracia del régimen nazi-fascista de Bolsonaro, que está perdiendo con la nueva reforma fiscal que salva relativamente al sector productivo del rentismo explotador.
El cashback crea demanda para el sector productivo en general, lo que ahora impulsa a los empresarios a luchar junto a los trabajadores para combatir al enemigo común: los especuladores rentistas, apoyados por el Banco Central Independiente, que están enfriando la economía capitalista brasileña con el riesgo de congelarla y matarla.
LA DERECHA PUEDE RENDIRSE ANTE LULA - Si los capitalistas del sector productivo, la derecha nacional que se alió con la extrema derecha en 2018, pensaran mejor en oponerse al Cashback para la carne, apoyarían la demanda, ya que más dinero en los bolsillos de los pobres creará más demanda para los poderosos en sus establecimientos comerciales.
"Los pobres hacen a los nobles, pero los nobles no hacen a los pobres", afirma el empresario y ex presidente de la Asociación Comercial del DF, Sebastião Gomes.
El resultado político del Cashback, naturalmente, será idéntico al anunciado hoy en una encuesta popular, debido a que el presidente se ha polarizado, ideológicamente, con el rentista representado por Campos Neto, presidente del Banco Central Independiente: un aumento de la popularidad del presidente.
En su nuevo modelo de regionalización de la comunicación pública, que tuvo éxito en el nuevo enfrentamiento con el antidesarrollista bolsonarista Roberto Campos, Lula sabrá pedagogizar y popularizar el Cashback a su favor como resultado de sus negociaciones con el Congreso.
El gran perdedor con el Cashback es el ladrón de joyas, porque su propuesta es destruir al trabajador y deconstruir el país para el rentismo, lo opuesto a la propuesta de Lula, que ahora cuenta con el apoyo del 54% de la población.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.




