Centro y la derecha deben revertir una medida que habría dejado R$ 17 mil millones al gobierno.
Acuerdo alcanzado con dirigentes del sector agrícola y vinculados a casas de apuestas habría sido incumplido.
El ambiente en la Cámara de Diputados es incierto en cuanto a la aprobación de la Medida Provisional 1.303/25, que grava las inversiones financieras y los activos virtuales. Esta medida se considera una de las prioridades del gobierno para iniciar 2026 con impulso fiscal, con una capacidad de recaudación de aproximadamente R$ 17 mil millones.
El movimiento para revocar el proyecto de ley, liderado por el PL, cuenta con el apoyo del PP y de la Unión Brasil, que votaron en contra. Además, se espera que los republicanos y el PSD también voten en contra. Esto deja al gobierno con poco margen de maniobra, pero aún no se ha dado por vencido. El presidente Lula incluso despidió a ministros para votar este miércoles. La derrota podría llegar tan pronto como se solicite la retirada de la agenda.
La medida se produce a pesar de las negociaciones para proteger a la agroindustria y a Bets, que quedaron excluidas del texto. Sin embargo, se informó que se incumplió el acuerdo alcanzado con los líderes de la agroindustria y los vinculados a las casas de apuestas. Evaluaciones internas sugieren que el ponente, Carlos Zarattini (Partido de los Trabajadores-SP), cometió un error al atender estas demandas, especialmente a Bets, cuya tributación contaría con apoyo popular y respaldaría la narrativa de gravar a los ricos para proteger a los pobres.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.


