Ciro y Kátia: una fórmula antigolpista y desarrollista.
El juego solapado, injusto y antipopular que el PT (Partido de los Trabajadores) jugó contra un aliado de larga data, es decir, contra el movimiento obrero de Getúlio Vargas, João Goulart y Leonel Brizola, elige al PDT (Partido Democrático del Trabajo) como adversario, en la ceguera dañina e irresponsable de desconsiderar el grave momento que vive el país con la posibilidad de elegir a un Bolsonaro o a un Alckmin para la presidencia.
El juego solapado, injusto y antipopular que el PT jugó contra un aliado de larga data, es decir, contra el movimiento obrero de Getúlio Vargas, João Goulart y Leonel Brizola, elige al PDT como adversario, en la ceguera dañina e irresponsable de desconsiderar el grave momento que vive el país con la posibilidad de elegir a un Bolsonaro o a un Alckmin para la presidencia.
Olvidan, sin embargo, que el laborismo es la corriente política de resistencia, de carácter recto y que no se comporta como el centro de las inquietudes brasileñas. Después de todo, tenemos un proyecto para transformar y desarrollar Brasil.
Acuerdos tácitos, pactos secretos que no se pueden publicar, maniobras antirrepublicanas y actos viles de deslealtad colocan al PDT (Partido Democrático Laborista) en la hercúlea tarea de presentar su propia candidatura en la contienda electoral sin contaminarse con la mezquindad de un proyecto hegemónico.
El Partido Laborista sabe quiénes son los verdaderos adversarios y enemigos del pueblo, como también sabe que se enfrentará a una de las elecciones más difíciles de nuestra historia.
Ciro Gomes y Kátia Abreu son la unión más fiel de lealtad y postura política de los últimos tiempos. Dos símbolos de la resistencia contra el golpe de Estado, que colocó en el poder a los elementos más retrógrados de nuestra política.
Con personalidades fuertes, no se doblegan ante las viejas y corruptas élites; como lo demuestra el hecho de que, debido a su postura legalista, la senadora Kátia Abreu se enfrentó a los viejos zorros del partido MDB, entre ellos Romeiro Jucá, Renan Calheiros, Michel Temer y Eduardo Cunha.
Los antecedentes limpios, obligación de todo republicanismo que se precie, tienen como proyecto sacar a Brasil de la desesperanza, del desempleo, de la polarización odiosa y de la mezquindad de los proyectos de poder por el poder.
Aunque no fueron activistas sindicales desde el principio, llevaron el mensaje de soberanía nacional, educación libertaria y orgullo cívico a nuestro pueblo. Representaron la lucha de Getúlio Vargas, João Goulart, Leonel Brizola, Doutel de Andrade, Francisco Julião, Abdias do Nascimento, Darcy Ribeiro, entre tantos otros ilustres brasileños que dedicaron sus vidas a la causa mayor de cualquier figura pública que sirva a su pueblo.
Las conjeturas que apuntaban a enterrar el proyecto obrero para Brasil encontraron nuestras fuerzas más feroces para ganar las elecciones y cambiar Brasil.
Ciro Gomes y Kátia Abreu: el billete de la esperanza para una nueva política desarrollista para Brasil.
¡A la victoria, partidarios del Partido Laborista!
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.

