¿Qué cara tendrá Rosa Weber ante el diplomado Bolsonaro?
El columnista Alex Solnik señala que el escándalo del "Bolsogate" es el primer caso de un escándalo presidencial que estalla antes de la investidura. "Y entre el escándalo y la investidura hay una ceremonia de entrega de diplomas. Su comportamiento durante la campaña fue deplorable. Se centró en insultar y difamar a su oponente y en crear un clima de animosidad en el país que resultó en episodios de violencia nunca antes vistos en una campaña electoral", observa Solnik. "Rosa Weber va a certificar a una candidata que ganó mediante acuerdos secretos de lavado de cerebro y que representa el mayor riesgo para la democracia desde 1985. ¿Cómo puede afrontar eso?", pregunta.
Me pregunto qué cara pondrá la presidenta del TSE (Tribunal Superior Electoral), Rosa Weber, cuando certifique oficialmente al presidente electo Jair Bolsonaro esta tarde. ¿Tendrá la cara de quien votó en contra del habeas corpus de Lula para acatar el principio de colegialidad? ¿Tendrá la cara de quien declaró, al final de las elecciones, que las noticias falsas aún eran un tema poco conocido? Creo que parecerá un avestruz para ocultar el asombro con el que los brasileños observan el desnudez financiera del presidente electo. Es el primer caso en el que un escándalo presidencial estalla antes de la investidura. Y entre el escándalo y la investidura, hay una ceremonia de certificación.
El diploma se otorga a quienes han demostrado mérito. Al estudiante que ha completado el ciclo. Rosa Weber entregará el diploma al último estudiante de la clase. Al que se sienta en las últimas filas para que el profesor no lo vea. Y no note su ignorancia. Y también para ocultar sus faltas.
Rosa Weber entregará un diploma al estudiante que arroja tiza al maestro y acusa a un compañero; que hace trampa porque nunca estudia; que está enojado con el mejor estudiante; que garabatea en su boletín de calificaciones para ocultar sus malas calificaciones; que enfrenta a un compañero contra otro; que quiere aprovecharse de todo.
Su comportamiento durante la campaña fue deplorable.
Se centró en insultar y menospreciar a su oponente, creando una atmósfera de animosidad en el país que resultó en episodios de violencia sin precedentes en una campaña electoral.
Utilizó medios de comunicación y recaudación de fondos prohibidos por una legislación que aún está bajo investigación.
Transformó la campaña electoral, que era una celebración de la democracia, en una guerra abierta contra aquellos que no estaban de acuerdo con sus ideas.
Atacó de forma cruda y vulgar a la prensa, al Supremo Tribunal Federal (STF) y al propio Tribunal Superior Electoral (TSE), tres pilares de la democracia.
Él llenó un gobierno, que la Constitución define como civil, con generales.
Rosa Weber va a certificar a una candidata que ganó mediante acuerdos secretos y lavado de cerebro, y que representa el mayor riesgo para la democracia desde 1985.
¿Qué tipo de cara tienes?
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
