Cómo demonizar a un pueblo
No parece haber suficiente indignación para obligar a los líderes occidentales a pedir el fin de estas atrocidades.
Justo en el momento en que escribo estas líneas, uno de los crímenes más horrendos contra la humanidad está a punto de cometerse. Es un acto de crueldad y perversidad casi sin parangón en la historia. Quizás solo las prácticas del nazismo de Hitler puedan compararse con la masacre que el Estado de Israel está perpetrando contra el indefenso pueblo palestino en la Franja de Gaza.
Sin embargo, a pesar de todo este horror flagrante, transmitido en tiempo real por los medios de comunicación de todo el mundo, en los países occidentales no parece haber un sentimiento de indignación lo suficientemente fuerte como para obligar a sus gobiernos a pedir el fin de estas atrocidades.
La justificación de esto probablemente se base en la monstruosa campaña de difamación contra el pueblo palestino que se ha arraigado en nuestras mentes a lo largo del tiempo. Para ello, las producciones cinematográficas de Hollywood han desempeñado un papel fundamental.
En un estudio crítico realizado hace unos 15 años, se analizan varios ejemplos de cómo se ha construido este proceso de distorsión de la imagen. En mis observaciones tras la publicación de la versión con traducción al portugués y subtítulos, hice los siguientes comentarios:
En este documental (Reel Bad Arabs: Cómo Hollywood vilipendia a un pueblo) (https://youtu.be/f3o4Rtp2jTQ) podemos ver muchos ejemplos cinematográficos de la difusión de los prejuicios raciales eurocéntricos muy bien estudiados por el difunto y brillante intelectual Edward Said en su famoso libro Orientalismo.
Podemos ver cómo, a través de innumerables escenas y situaciones premeditadas por los realizadores de Hollywood, los árabes en general, y los palestinos en particular, son retratados como un pueblo malvado, codicioso, sin escrúpulos y, para colmo, idiota.
Este intenso trabajo ideológico de demonización racial está presente en todo tipo de películas producidas en Hollywood, desde los dramas bélicos hasta las comedias, e incluso en los supuestamente "inocentes" dibujos animados de Walt Disney.
Este constante repertorio de estereotipos racistas contra los árabes se ha intensificado enormemente desde el surgimiento del conflicto entre Israel y Palestina, debido a la ocupación del antiguo territorio palestino y su consiguiente expulsión y saqueo por parte de colonos sionistas europeos. En este sentido, Hollywood se ha alineado decididamente con el sionismo israelí y se ha convertido en un baluarte de la campaña global de desprestigio contra el pueblo palestino.
Merece la pena prestar atención a los diversos fragmentos fílmicos que el autor analiza en este documental. Todos provienen de obras de amplia difusión y, por consiguiente, en gran medida responsables de consolidar la visión racista y antiárabe de millones de personas en todo el mundo.
Por lo tanto, vale la pena volver a ver el mencionado documental con redoblada atención y aprender de él cómo abordar el problema y encontrar formas de superarlo y, lo más importante, ofrecer al pueblo palestino la solidaridad y el apoyo que el sentimiento de humanidad nos obliga a brindar.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
