Centros de datos: ¿parásitos digitales o infraestructura del siglo XXI?
El riesgo no está en los centros de datos. Está en la falta de estrategia.
La provocación del respetado científico miguel nicolelisAl llamar a los centros de datos "parásitos digitales", se hace eco de una preocupación legítima, pero perder el objetivo y simplifica excesivamente un debate que debería ser estratégico.
Es cierto que algunos lugares de Estados Unidos y Europa han comenzado a restringir la instalación de nuevos centros de datos. Pero no por rechazo a la digitalización ni a la computación a gran escala, sino porque... Fallas en la planificación territorial, energética y regulatoriaNo se trata de una prohibición nacional o sectorial, sino de corregir el rumbo en contextos específicos.
Estados Unidos sigue liderando el mercado global de centros de datos. Las grandes plataformas digitales siguen ampliando su capacidad, incluyendo fuertes inversiones en... Autoproducción de energía renovable, almacenamiento y eficiencia energética.Lo que cambió fue la lógica: centros de datos mal ubicados, desconectados de la matriz energética y de la estrategia regional, comenzaron a enfrentar resistencia.
Llamar parásitos a los centros de datos ignora su función sistémica.Son tan esenciales hoy como los puertos, las redes eléctricas o las telecomunicaciones. No hay inteligencia artificial, ciencia de datos, automatización industrial, medicina de precisión ni investigación de vanguardia sin capacidad informática a escala.
El propio trabajo científico contemporáneo, incluido el de la neurociencia, depende de grupos de procesamiento intensivo, simulaciones, aprendizaje automático y análisis masivo de datos. Criticar la infraestructura que sustenta este ecosistema es como criticar las carreteras mientras se conduce un coche.
El punto central no es si Brasil debería o no atraer centros de datos. La pregunta correcta es... ¿Qué centros de datos, dónde y con qué fuente de energía? y con qué compensaciones.
Brasil posee una rara ventaja estructural: abundancia de energía renovable, especialmente eólica y solar, complementariedad regional, capacidad de expansión y una red eléctrica ya en gran medida limpia. En un mundo presionado por los objetivos de descarbonización, esto es un activo estratégico, no un problema.
Negar la posibilidad de albergar centros de datos implica que el mundo permanecerá estático....sin avances en almacenamiento de energía, refrigeración eficiente, digitalización de las redes eléctricas y nuevos modelos de consumo flexibles. La historia de la tecnología demuestra exactamente lo contrario.
La electrificación, la automatización y la digitalización no son opciones ideológicas. Son procesos irreversibles.La pregunta es si Brasil participará en ellas de forma inteligente, planificada y soberana, o si seguirá exportando energía barata e importando valor agregado digital.
Los centros de datos mal planificados pueden llegar a ser enclaves improductivos.Los centros de datos integrados con políticas de innovación, investigación, servicios digitales, educación tecnológica e industria verde son infraestructura para el desarrollo.
El riesgo no está en los centros de datos. Está en la falta de estrategia.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.



