Delcy Rodríguez: ¿cobarde o traidora al chavismo?
Hay señales de que la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, está mostrando una disposición oportunista hacia un gobierno de “colaboración” con Estados Unidos.
Seguimos en el terreno de las conjeturas, como la que planteamos en un artículo anterior: la de un acuerdo de capitulación entre Nicolás Maduro y Donald Trump para evitar que un terremoto aún peor azotara a Venezuela y a su presidente. Dos días después del ataque, hay indicios de que la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, ahora "presidenta interina", jugó una farsa inicial al manifestarse en contra de la invasión y el secuestro, revelando ahora una disposición oportunista hacia un gobierno de "colaboración" con Estados Unidos.
Dada la flagrante violación de la soberanía venezolana, el secuestro de su presidente y el discurso de Trump, en el que afirmó que Estados Unidos "gobernaría" el país a partir de entonces, incluyendo la confiscación de sus reservas petroleras por la fuerza, ¿cómo pudo Delcy proceder con un acto de sumisión tan flagrante? Quizás por miedo o precaución, después de todo, fue amenazada personalmente. Sin embargo, tal comportamiento es incompatible con su historia y personalidad.
Los seguidores leales suelen sucumbir a la tentación de la traición al verse en la posición del líder. Lo cierto es que la sugerencia de Delcy Rodríguez de una alianza con Estados Unidos es impactante. Tiene el aspecto y el aroma de una traición al régimen chavista, cuyos méritos no se discuten aquí.
La reportera Janaína Figueiredo, de O Globo, informó sobre hechos recientes que indican el vuelo en solitario de Delcy. Fue la negociadora del último contrato de Venezuela con la petrolera estadounidense Chevron, lo que, según analistas, refleja su capacidad para hacer concesiones en nombre de las buenas relaciones. Según informes, la Casa Blanca está considerando su nombre debido a sus vínculos con el sector petrolero internacional.
Cabe destacar que el último pronunciamiento del “presidente interino” no solo fue cauteloso, sino también servil y halagador: “Extendemos una invitación al gobierno de Estados Unidos para trabajar juntos en una agenda de cooperación orientada al desarrollo compartido, en el marco del derecho internacional, y para fortalecer la convivencia comunitaria duradera. Nuestro país aspira a vivir sin amenazas externas, en un ambiente de respeto y cooperación internacional. Priorizamos avanzar hacia unas relaciones internacionales equilibradas y respetuosas entre Estados Unidos y Venezuela, basadas en la igualdad soberana y la no injerencia”.
Las palabras de Delcy Rodríguez encajarían perfectamente en boca de Javier Milei.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.



