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Han Hua

Periodista, experto en política internacional, cofundador y secretario general del Club de Beijing para el Diálogo Internacional, miembro fundador de la junta del Foro de China en la Universidad de Tsinghua y ex vicepresidente de News Corp China.

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Dos osos en el Ártico: cuando la cooperación se convierte en confrontación

La Asamblea del Círculo Polar Ártico pretende ser un símbolo del diálogo y la inclusión global, pero la ausencia de voces rusas y chinas revela lo contrario.

Asamblea del Círculo Polar Ártico (Foto: Beijing Club)

La Asamblea del Círculo Polar Ártico de este año, celebrada en Islandia, reveló una de las grandes contradicciones de nuestro tiempo: los intensos debates sobre la seguridad y la gobernanza del Ártico se desarrollaron sin la presencia de los principales actores de la región: China y Rusia. La ausencia de expertos de estos países, sustituida por una agenda homogénea y occidentalizada, expuso un desequilibrio preocupante. Quienes realmente definen el futuro del Ártico están siendo excluidos en nombre de la llamada "corrección política".

Rusia, que posee la mitad del territorio dentro del Círculo Polar Ártico, es un actor ineludible en cualquier debate sobre seguridad, recursos energéticos, rutas marítimas o cambio climático. Sin embargo, los investigadores rusos se enfrentan a una auténtica odisea para llegar a Islandia, obligados a eludir el espacio aéreo europeo debido a las sanciones impuestas al país.

Un académico nórdico bromeó: «Rusia es el elefante en la habitación». Y tenía razón. Cuando el único experto ruso invitado por Club de Beijing para el Diálogo Internacional Cuando subió al escenario, alguien comentó: «¡Por fin llegó el elefante!». Era una investigadora con estilo, lo que provocó que otra participante bromeara: «Sí, llegó el elefante, y es precioso».

La irritación de Rusia no es infundada. Por un lado, el país presume de abrumadoras ventajas naturales y geográficas en el Ártico: ocupa la mitad de la superficie terrestre de la región, posee abundantes recursos minerales y está presenciando el surgimiento de nuevas rutas marítimas con el deshielo. Por otro lado, se enfrenta al avance estratégico de Estados Unidos y la OTAN, que están reduciendo su esfera de influencia en Europa y desplazándola hacia el norte. Moscú ha comenzado a considerar el Ártico como un pilar estratégico, creando seis bases permanentes, más de diez aeropuertos y puertos militares, y planeando la formación de una "Fuerza Ártica" para garantizar la seguridad de la navegación y la infraestructura.

Los osos en confrontación

El gobierno ruso y su pueblo han adoptado con orgullo el apodo de "oso polar". Además de la exploración minera y el uso de rutas marítimas, el país ha invertido en medidas para estabilizar a la población del extremo norte, con sistemas de rotación, mejoras en el transporte, la vivienda y las condiciones de vida. Esto no es solo una estrategia militar, sino un plan a largo plazo para consolidar la presencia civil y la soberanía sobre el Ártico.

Mientras tanto, la disputa entre Rusia y Estados Unidos sobre la región se ha intensificado. En julio de 2024, el Departamento de Defensa de EE. UU. publicó una nueva Estrategia para el Ártico, clasificándola como la "frontera norte para la defensa de Estados Unidos". El plan prevé el despliegue de más de 250 aeronaves y nuevos sistemas de vigilancia para 2030, en cooperación con los aliados, para contrarrestar las actividades rusas en la región polar.

En marzo de este año, los dos países realizaron demostraciones simultáneas de fuerza: el presidente Vladimir Putin visitó el puerto militar de Murmansk para inspeccionar un nuevo submarino nuclear y presidir una reunión sobre el desarrollo de la ruta del Ártico; al mismo tiempo, el vicepresidente estadounidense Cyril Vance visitó la base estadounidense en Groenlandia -territorio danés- abogando por la separación de la isla de Dinamarca y su incorporación a Estados Unidos, además de anunciar el despliegue de nuevos barcos en la región.

La presencia simultánea del "oso polar" y el "oso americano" ha intensificado aún más la tensión en el paisaje ártico. Lo que antaño simbolizaba la cooperación científica y la preservación ecológica se está convirtiendo rápidamente en un nuevo escenario de disputa estratégica. Los expertos temen que el continente helado, antaño considerado patrimonio común de la humanidad, acabe sumido en otra lucha de poder entre grandes potencias.

China y el camino hacia la moderación

En contraste, la política ártica de China ha sido moderada y pragmática. Pekín aboga por mantener un orden pacífico, seguro, abierto y cooperativo en el Ártico, rechazando cualquier forma de confrontación entre bloques. China se centra en la cooperación científica, la lucha contra el cambio climático y el desarrollo verde.

Durante la reciente visita del presidente islandés a China, ambos países firmaron una declaración conjunta sobre el desarrollo y el uso de la energía geotérmica: una alianza basada en la confianza mutua y el beneficio compartido. Este enfoque práctico demuestra que el Ártico no tiene por qué ser un frente de confrontación militar, sino que puede convertirse en un laboratorio de innovación científica y cooperación ambiental.

Una prueba para el futuro

La Asamblea del Círculo Polar Ártico aspira a ser un símbolo del diálogo y la inclusión global, pero la ausencia de voces rusas y chinas revela lo contrario: la verdadera inclusión requiere equilibrio discursivo y diversidad de perspectivas. El futuro de la gobernanza del Ártico dependerá no solo de la redistribución del poder geopolítico, sino también de una nueva forma de compartir la voz.

Como resumió la declaración inaugural del evento: «El Ártico es el Ártico de todos». Pertenece a científicos y legisladores, a grandes potencias y a pequeñas naciones azotadas por vientos gélidos. Mientras la aurora boreal ilumina Reikiavik, el mundo se enfrenta a una prueba decisiva: cuando «dos osos» vagan por la misma llanura helada, la humanidad debe aprender a encontrar un nuevo equilibrio entre la competencia y la cooperación.

Este artículo fue publicado originalmente por el Club de Beijing para el Diálogo Internacional

*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.

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