Y no se trataba solo del olor a golpe de estado.
La reducción de la edad de responsabilidad penal cuenta con el respaldo del lobby armamentístico, el lobby religioso y el lobby agroindustrial. ¡Hipocresía y cinismo caracterizan este proyecto! Han degradado el debate a un nivel muy bajo.
En otra extravagancia del presidente (léase: rey) de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha I, la democracia resultó herida. En la madrugada del 2 de julio de 2015, diputados implicados en escándalos, financiados por iniciativa privada, votantes opuestos a la Comisión Electoral Provincial sobre Trabajo Esclavo y los mismos que orquestaron el proyecto de ley de subcontratación, se aliaron con el golpe promovido por Eduardo Cunha.
No aceptaron la derrota del 1 de julio, no aceptaron el poder de la juventud presente en la Asamblea, se doblegaron ante un dictador que ha mostrado sus garras desde que fue elegido presidente de la cámara. Estos "buenos hombres", defensores de la "familia tradicional brasileña", involucrados en escándalos y malversación proporcionales a su descaro, hablan en nombre de la moral y la ética, olvidando que sus colas están atadas en la Operación Lava Jato y otros escándalos de corrupción que asolan nuestra soberanía nacional.
Hablan de impunidad, pero olvidan que son libres, ¡a pesar de todo lo que le han hecho al pueblo brasileño! ¡No queremos delincuentes juveniles en libertad! ¡No queremos impunidad! Solo queremos que el menor, al cumplir su condena, no regrese a las calles en peores condiciones que cuando entró en prisión. Queremos que el joven que cometió actos delictivos no sea detenido injustamente en la plenitud de su vida económicamente activa, sino que cumpla una condena alternativa donde pueda producir, aprender y trabajar, para devolverle a la sociedad lo que le quitó.
La reducción de la edad de responsabilidad penal cuenta con el visto bueno de los grupos de presión proarmas, religiosos y agroindustriales. ¡Hipocresía y cinismo caracterizan este proyecto! Han convertido el debate en una discusión banal, enfrentando al PSDB contra el PT, como si, en esta dicotomía, alguien pudiera ser responsable del futuro incierto que aguarda a nuestra juventud entre lágrimas.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
