Educación y oportunidades
La convicción del gobierno federal es que la inversión en cualificaciones profesionales, así como en innovación tecnológica, es uno de los pilares de una industria fuerte y competitiva.
Existen numerosos ejemplos de que el gobierno federal va por buen camino para aumentar la competitividad y la productividad de la economía brasileña. Un ejemplo de ello es el Pronatec, el Programa Nacional de Acceso a la Educación Técnica y al Empleo, que celebra su segundo aniversario este mes.
Pronatec se creó para ampliar la oferta de cursos de formación profesional y tecnológica, principalmente para las personas en mayor vulnerabilidad social, complementando otras iniciativas de formación. Con cursos gratuitos, el programa ya ha llegado a 4,6 millones de estudiantes, según datos del Ministerio de Educación, y aspira a matricular a ocho millones para finales de 2014. El programa cuenta con R$14 mil millones disponibles para formación técnica y profesional, implementados por instituciones educativas federales y el denominado "Sistema S", formado por Sesc, Sesi y Senai (organizaciones empresariales dedicadas a la formación profesional).
Combatir la brecha de habilidades ha sido una prioridad para el Partido de los Trabajadores (PT) desde que asumió la presidencia en 2003, tanto bajo el expresidente Lula como bajo la entonces presidenta Dilma Rousseff. Las acciones en este sentido, como el propio Pronatec, forman parte de un plan más amplio para invertir en educación y tecnología.
Estructurado en torno a tres pilares, el programa se centra no solo en jóvenes de secundaria, sino también en adultos que, por diversas razones, no han tenido la oportunidad de formarse profesionalmente. Además de ofrecer cursos técnicos de mayor duración, Pronatec ofrece cursos de cualificación. El programa también reserva un millón de plazas para los beneficiarios del programa Brasil Sin Pobreza, como estrategia eficaz para superar la pobreza mediante la capacitación laboral.
Es importante destacar que el Pronatec también fue diseñado para ampliar el acceso a la formación profesional en el interior de Brasil. En total, 3.200 municipios brasileños ya ofrecen cursos técnicos y de cualificación a través del programa.
El gobierno federal está convencido de que la inversión en formación profesional, así como en innovación tecnológica, es uno de los pilares de una industria sólida y competitiva. El aumento de la productividad (con la consiguiente reducción de costos) y el valor añadido resultantes de esta inversión se traducirán sin duda en una mejora del empleo y un aumento del salario medio para los trabajadores brasileños.
El Pronatec es otro de los éxitos del gobierno y una muestra de la alineación de la administración federal con los deseos de la población y las necesidades de crecimiento de un Brasil productivo y competitivo a nivel internacional. Para desarrollarse, Brasil debe capacitar a sus trabajadores con educación técnica de alto nivel, brindándoles así mejores perspectivas no solo salariales, sino también de futuro. El programa es, sin duda, un instrumento importante para fomentar el desarrollo, la inclusión y la promoción de la ciudadanía.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
