En reunión con Lula, senadores critican a Marina Silva y al presidente del Ibama.
Preocupa retraso en autorizar exploración petrolera en Margen Ecuatorial
La reunión entre senadores y el presidente Lula (Partido de los Trabajadores), celebrada la noche del miércoles en la residencia oficial del Senado, estuvo marcada por quejas específicas sobre dos figuras del gobierno: Marina Silva, ministra de Medio Ambiente, y Rodrigo Agostinho, presidente de Ibama (Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables). Según líderes, parlamentarios del Norte y del Nordeste criticaron la forma en que ambos han gestionado las demandas dirigidas a las agencias ambientales, como la emisión de licencias ambientales para carreteras y autopistas.
Una de estas quejas proviene del presidente de la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ), Otto Alencar. Declaró a la columna que ha intentado hablar con Agostinho en varias ocasiones, pero el presidente de Ibama no responde ni devuelve sus llamadas. "Lo he llamado varias veces y nunca contesta", declaró. El contacto, según Alencar, tiene como objetivo intentar desbloquear la construcción de una circunvalación en la BR-242, que conecta el oeste de Bahía con Salvador, un proyecto que lleva dos años en marcha. El tramo de carretera al que se refiere es, según informes, un lugar con un alto número de accidentes. Según Alencar, Agostinho se niega a tramitar la solicitud de licencia ambiental del proyecto porque se ubicaría en el límite del Parque Chapada da Diamantina.
Los senadores también expresaron su preocupación por la falta de una decisión sobre la exploración petrolera en el Margen Ecuatorial, lo cual pondría en peligro no solo la reelección de los senadores de la región, sino, aún más importante, la autonomía de Brasil en la distribución de combustibles. Esto se debe a que se prevé que las reservas del presal disminuyan a partir de 2030, lo que obligará a Brasil a importar crudo para su refinación. El propio Lula ha abogado por la exploración en el Margen Ecuatorial, pero Marina, hasta el momento, ha optado por una postura diferente. De hecho, esta semana canceló una cita con el ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, para tratar el tema.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.



