Avatar de Inez Lemos

Inés Lemos

Psicoanalista y autor de "Berro de María", ed. Quijote.

30 Artículos

INICIO > blog

La era de los gangsters y las estafas.

Vivimos saturados de información e imágenes. Lo que falta es voz, presencia, alegría compartida, cuerpos que chocan entre sí.

Billetes reales y en dólares 18/12/2024. (Foto: REUTERS/Amanda Perobelli/Ilustración)

Esta semana escuché varios reportes de estafas, y algunos amigos y yo también hemos sido víctimas. Los delincuentes son cada vez más sofisticados. El fraude bancario maestro confirma que vivimos entre gánsteres y estafadores. 

Desde que la extrema derecha llegó al poder, la desvergüenza se ha extendido: la búsqueda de riquezas rápidas. La lógica de los atajos ha contagiado a todos.

Es interesante investigar qué lleva a las personas lúcidas e inteligentes a dejarse llevar por situaciones manipuladoras. 

Algo les impide darse cuenta de que la llamada telefónica es una estafa, que hay un juego de malicia, una sangre fría alimentada por la traición.

¿Qué hay detrás de la dificultad de lidiar con los chismes maliciosos, la desconfianza en los demás y el estafador que intenta hacerse pasar por benefactor?

Para la generación analógica, es difícil incorporar el mal a su vida cotidiana. Venimos de una época en la que las situaciones estaban más claramente definidas: encendido o apagado, encendido o apagado. 

Ante la inminente amenaza de un golpe de Estado, terminamos olvidando que el mundo es diferente ahora, actuando obsesionados con los dictados del pasado. Una especie de nostalgia se ha arraigado en nuestras almas, negándonos a aceptar tanto pragmatismo. ¿Locura?

Olvidamos que el teléfono que suena ahora ya no es el de un amigo invitándonos al cine, ni el de un novio haciendo planes. 

Aún conservamos rastros de un mundo en parte ingenuo, en parte anticuado y en parte bondadoso. 

Quizás exista una necesidad de ayuda, protección, un deseo de escapar del vacío emocional. Algo confirma que operamos desde la subjetividad, no desde la objetividad. Un síntoma que escapa al orden de la razón, revelando una especie de delirio, que lleva al sujeto a creer que Brad Pitt está realmente interesado en él. El inconsciente actuando en alianza con el deseo.

Sin embargo, es el estafador quien ofrece algo que anhelamos: una conversación, apoyo, amor o una sensación de protección. Una voz entre cientos de mensajes.

Freud identificó la impotencia como la tragedia del hombre moderno. 

Vivimos saturados de información e imágenes. Lo que falta es voz, presencia, alegría compartida, cuerpos que chocan entre sí.

La generación de los bailes vespertinos, mejilla con mejilla, no puede comer sushi sin cometer errores. Cometemos errores terribles con la tecnología. Pero cuando se trata de afecto, contacto visual, escucha paciente y atenta, cosas para los débiles de corazón, somos geniales. 

Espero ser más escéptico, espero aprender a proyectar menos del pasado sobre el presente, lo virtual, lo cibernético, un escenario que conduce a la anomia. 

*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.