Estamos al borde de una CONFLAGRACIÓN.
La omisión, irresponsabilidad y/o imprudencia de las autoridades constituidas, quienes deben por DEBER CONSTITUCIONAL garantizar las garantías individuales, la paz social y el Estado Democrático de Derecho, están permitiendo arrojar al país a un estado de grave PERDIDA DE CONTROL y CRISIS SOCIAL.
La omisión, irresponsabilidad y/o imprudencia de las autoridades constituidas, quienes deben por DEBER CONSTITUCIONAL garantizar las garantías individuales, la paz social y el Estado Democrático de Derecho, están permitiendo arrojar al país a un estado de grave PERDIDA DE CONTROL y CRISIS SOCIAL.
La Corte Suprema del país guarda silencio, titubea, vacila.
La omisión, irresponsabilidad y temeridad también son evidentes por parte de los congresistas y, notablemente, de los líderes de los principales partidos, quienes o bien presentan proyectos de ley polémicos o bien obstruyen la agenda del Congreso, impidiendo votaciones importantes para el país.
La situación es grave.
Exige responsabilidad, madurez y sentido de servicio público.
Buscamos líderes y figuras públicas con tales cualidades.
Ante esta GRAVE omisión de diversas autoridades, los jueces de primera instancia y los fiscales del Estado están llenando el vacío institucional y cometiendo actos desacertados y autoritarios, desconociendo la ley, actos imperfectos que no respetan los preceptos constitucionales.
O la Corte Suprema y demás autoridades superan su inercia, o viviremos días de caos.
Hago un nuevo llamado a las autoridades de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial a ejercer buen juicio y responsabilidad, y a restablecer el equilibrio institucional, la armonía y la paz social en el país.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
