Feliz año nuevo a los verdaderos.
Los homenajes y saludos de Año Nuevo van para todos los que protegieron este jardín. Las lágrimas del 28 de octubre regaron y fortalecieron cada rosa. El 2018 se despide, pero no nos deja derrotados, para nada. El saludo de fin de año tiene un complemento: ¡Feliz Año Nuevo y Lula Libre!
2018, un año de luchas y esperanza, de fuerza y unidad. Un año de muchas mentiras, engaños y manipulaciones, pero que, tras una profunda reflexión, tuvo un lado positivo.
¡Por extraño que parezca!
Fue el año en que cayeron muchas máscaras, cuando el otro rostro desconocido y oculto salió a la luz. No para desviar una bofetada, sino para exponer su lado perverso, para abofetear y agredir a otros.
Este año sin duda nos reveló muchas cosas y muchos “alguien” que creíamos conocer.
El año del egoísmo, del ego...
Pero para este texto no dejaré más espacio a aquellos, ahora desconocidos, a quienes no les daré cabida.
Hablemos de las flores que prosperan en este jardín de 8.510.000 metros cuadrados, hermosas flores que exudan una fragancia que inspira libertad.
Cada uno de los que lucharon, gritaron, pidieron café en las aceras, en las plazas, hicieron sentir su presencia y llenaron las calles y barrios de las ciudades del país, protegiendo la democracia, exigiendo justicia y la preservación de sus derechos. Gritaron, escribieron a mano lo que hemos estado esperando y lo que seguiremos defendiendo con firmeza en 2019: ¡Lula Libre!
Medios de comunicación y escritores progresistas que, a través de sus textos, alertaron y denunciaron todo tipo de boicots y ataques a la Constitución Federal.
Representantes, senadores, concejales y asesores alzaron una sola bandera en defensa del pueblo. La bandera de la libertad, la justicia y la democracia. El momento exigía unidad, no egoísmo.
A la gente del Noreste, que aguantó hasta el final, que nos infundió esperanza y orgullo, que demostró valentía y lealtad. Nos tomamos de la mano firmemente y no los soltaremos.
¡Gracias mi Noreste!
Quienes hoy representan más del 46% de los brasileños. Acamparon y demostraron que el hombre no está solo, que nadie lo abandona y que la resistencia existe porque tenemos esperanza y unidad.
Nuestros homenajes y saludos de Año Nuevo van para todos los que protegieron este jardín. Las lágrimas del 28 de octubre regaron y fortalecieron cada rosa.
El 2018 se despide, pero no nos deja derrotados, para nada.
El saludo de Año Nuevo recibe un añadido: ¡Feliz Año Nuevo y Lula Libre!
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
