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Paulo Moreira Leyte

Columnista y comentarista en TV 247

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El feminicidio continúa como una tragedia impune.

Cuando se trata del derecho fundamental a la vida, la condición femenina exhibe una rutina inaceptable de violencia, crimen e impunidad.

Protesta contra el feminicidio en Copacabana (Foto: Fernando Frazão / Agência Brasil)

Entre tantas tragedias nacionales, el feminicidio sigue siendo una de las más antiguas y persistentes.

Los datos más recientes, divulgados por el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública, indican que entre enero y noviembre de 2025 fueron asesinadas 1350 mujeres, una cifra que supera los tres homicidios diarios, sin contar los casos de agresiones y violencia que hacen presagiar nuevos crímenes en el futuro cercano.

Cabe señalar que durante décadas el feminicidio ha producido tragedias permanentes en familias de todo el país, en un contexto de violencia e impunidad incompatible con un nivel básico de existencia civilizada.

Desde hace al menos 50 años, desde que el país vivió un gran avance en los debates sobre los derechos y la protección de las mujeres, esta tragedia ha salido del ámbito del dolor y el secreto en el seno de las familias para convertirse en un asunto de conocimiento público, que debe ser discutido y abordado con responsabilidad y valentía.

Era posible imaginar que, al exponerlo y debatirlo en espacios públicos, generando vergüenza y bochorno para los responsables, la violencia contra las mujeres retrocedería.

Medio siglo después, es posible reconocer cambios positivos en la condición social de las mujeres, como el derecho a la educación, al trabajo y a una vida independiente.

Pero los datos objetivos son inflexibles y deberían servir de advertencia e incentivo para combatir delitos vergonzosos e inaceptables. En lo que respecta al derecho fundamental a la vida, la condición femenina exhibe una rutina inaceptable de violencia, delincuencia e impunidad.

¿Alguna duda?

*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.

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