Garantizar la dignidad menstrual para todas las mujeres
La lucha contra la pobreza menstrual implica varios procesos, el primero de los cuales es normalizar la menstruación hablando del tema en los espacios de aprendizaje con niñas y niños, considerando que es un proceso corporal natural para las mujeres.
Según Always Brazil, una de cada cuatro niñas en Brasil ha faltado a la escuela por no poder costear toallas sanitarias, y el 48% de ellas intentó ocultar el motivo. Esta es la realidad de las jóvenes brasileñas, quienes aún enfrentan un proceso corporal natural que se considera tabú.
En Brasil, las toallas sanitarias se consideran productos superfluos, es decir, prescindibles para la supervivencia de las personas, y por consiguiente, se les aplica un impuesto que incrementa el costo de fabricación y el precio final. Además, en nuestro país, según la ONG Trata Brasil, 1,6 millones de personas no tienen inodoro en sus hogares, 15 millones no reciben agua potable y 26,9 millones viven en lugares sin sistema de alcantarillado.
Combatir la pobreza menstrual implica varios procesos. El primero es normalizar la menstruación hablando del tema en los espacios educativos con niñas y niños, considerándola un proceso corporal natural para las mujeres. También es necesario exigir políticas públicas eficaces que garanticen a todas las mujeres el acceso a compresas higiénicas, un producto esencial durante su ciclo menstrual. Y, por último, pero no menos importante, es impulsar acciones concretas que luchen por la erradicación de la pobreza menstrual.
Y es en este sentido que el Proyecto Sobre NosotrosEste proyecto, creado por mujeres para mujeres, utilizará una red de apoyo y solidaridad para combatir la pobreza menstrual y el hambre en Rio Grande do Sul mediante la distribución de productos de higiene y alimentos. Únete a la iniciativa Sobre Nós y ayúdanos a construir una red de apoyo entre mujeres.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
