Gaza se transforma en el Guernica del siglo XXI
El mundo no encontrará la paz hasta que haya una solución aceptable y digna al conflicto de Oriente Medio.
(Artículo publicado originalmente el 21/11/2012)
"La historia es una lección para reflexionar, no para repetir." Carlos Drummond de Andrade
"La pintura no está hecha para decorar apartamentos. Es un instrumento de guerra ofensiva y defensiva contra el enemigo.. Pablo Picasso, autor del “Guernica”, una obra maestra creada cinco meses después de los devastadores ataques a la ciudad.
Israel está convirtiendo a Gaza en el Guernica del siglo XXI. Este es un terrible acto de estupidez que ofende la condición humana, con la complacencia criminal de los poderes que gobiernan el mundo.
El 26 de abril de 1937, durante la Guerra Civil Española, a petición del general Francisco Franco, la fuerza aérea nazi de Adolf Hitler, escoltada por aviones de combate de la fuerza aérea fascista de Benito Mussolini, bombardeó Guernica, una emblemática ciudad vasca. Ese ataque mortal, ocurrido hace 75 años, sirvió de laboratorio y campo de pruebas para las operaciones del Tercer Reich en la Segunda Guerra Mundial, que comenzaría dos años después.
El Guernica fue el juicio nazi-fascista del que surgió la estrategia de “bombardeos científicos"La guerra convencional, que hasta entonces se libraba en combate entre ejércitos en tierra, dio paso a la llamada"guerra totalLa Luftwaffe [aviación alemana nazi] utilizó bombas incendiarias y de fragmentación por primera vez en sus ataques a Guernica. La destrucción fue abrumadora: el 80% de los edificios quedaron reducidos a escombros, las infraestructuras eléctricas, hídricas y de transporte colapsaron, y cientos de ciudadanos vascos murieron.
Guernica sirvió como escenario para que los nazifascistas establecieran nuevos conceptos y principios de guerra: terror contra la población civil, devastación material, desmoralización del enemigo e intimidación psicológica. Dos años después de Guernica, en septiembre de 1939, la Luftwaffe bombardeó Varsovia, iniciando la larga ola de bombardeos aéreos durante la Segunda Guerra Mundial, que culminó con los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki, orquestados por Estados Unidos en agosto de 1945.
El gobierno israelí está transformando la estrecha Franja de Gaza en el nuevo Guernica de la historia. La diferencia radica en que Franco, Hitler y Mussolini devastaron Guernica en tres horas, mientras que Israel diezma al pueblo palestino gota a gota, día tras día, año tras año. El círculo vicioso de monstruosidad contra el pueblo palestino se repite en vísperas de elecciones en Israel. Para conseguir votos a nivel nacional, los israelíes martirizan a inocentes: niños, mujeres y hombres palestinos de todas las edades son asesinados brutalmente.
Los palestinos, en una ironía histórica, parecen estar pagando el precio del sufrimiento infligido a la población judía durante el Holocausto. El confinamiento, la segregación y el terror forman parte del vocabulario de la guerra de extinción de Israel. Muchos viven la humillación de los campos de refugiados, víctimas del odio racial, presenciando con impotencia la ocupación ilegal de su territorio. El derecho a la vida es una mera ilusión de supervivencia para quienes sufren la devastación de sus ciudades, sus escuelas, sus hospitales, sus hogares, sus familias y sus propias vidas.
Repudiar las monstruosidades del pasado no basta. Lo esencial es evitar que se repitan. Sin embargo, las potencias mundiales no solo permiten la repetición de esos métodos bárbaros, sino que también apoyan su implementación militar, política y materialmente.
El mundo no encontrará la paz hasta que se alcance una resolución aceptable y digna del conflicto de Oriente Medio. Este conflicto es producto de la imposición forzosa del Estado de Israel como enclave en esa región. Las potencias mundiales, lideradas por Estados Unidos, fueron directamente responsables de su origen y son el único factor que puede poner fin a esta barbarie.
Pero, con su complacencia y su juego egoísta en la región, parodian tristemente el Guernica en Gaza. Esta actitud no solo constituye un crimen de lesa humanidad, sino que también conduce al mundo a un contexto turbulento e impredecible.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
