Los grandes medios publican encuesta de Datafolha y ocultan la victoria de Lula en la primera vuelta.
"Bolsonaro y los grandes medios de comunicación golpistas están utilizando tácticas desmesuradas para impedir la victoria de las clases trabajadoras", afirma la columnista Carla Teixeira.
La última encuesta de Datafolha, realizada entre el 22 y el 23 de junio, mostró que, si las elecciones se celebraran hoy, Lula (PT) ganaría en primera vuelta con el 53% de los votos válidos. Esta cifra indica estabilidad en comparación con la encuesta de mayo, en la que Lula obtuvo el 54% frente al 30% de Bolsonaro (PL). Ciro Gomes (PDT) mantuvo el 8%, y el aspirante a la tercera vía, Simone Tebet (MDB), obtuvo el 1%.
A pesar de la posibilidad de una victoria inédita y abrumadora en la primera vuelta, el titular del periódico Folha después de divulgarse la encuesta fue... "Lula tiene el 57% en la segunda vuelta y Bolsonaro, el 34%, dice Datafolha", y luego, en letra más pequeña (obviamente), anunciar que "Lula tiene el 53% de los votos válidos y podría ganar en la primera vuelta". El diario O Estado de S. Paulo publicó los resultados, pero sin afirmar que Lula pudiera ganar en primera vuelta, indicando sólo que Bolsonaro había aumentado un 3% en comparación a la última encuesta.
Mientras Lula lidera las encuestas, la portada del diario O Globo informó que... "Datafolha trae alivio a la sede de Bolsonaro y acelera el gasto electoral en todos los sentidos".En el análisis, la estabilidad de los números en comparación con la encuesta anterior se presenta al público como un rayo de esperanza para la campaña de Bolsonaro, que, a su vez, lucha como si se ahogara en acusaciones de corrupción y arrestos de aliados, y tiene la mayor tasa de rechazo entre todos los candidatos entre los votantes.
Mientras la prensa apoya al gobierno para impedir la victoria de Lula el 2 de octubre, el equipo de Bolsonaro recurre a medidas electoralistas. Se prevén innumerables programas de ayuda financiera temporales e ineficaces para intentar enmascarar el alto costo de la vida y la miseria que se extienden por un país devastado por el neoliberalismo.
Las encuestas no son elecciones, y siempre es bueno moderar el entusiasmo. La inestabilidad gubernamental y las amenazas de golpe continuarán, al igual que los esfuerzos de los grandes medios de comunicación por denigrar a Lula y asociarlo con lo peor de Brasil.
Estemos atentos: la carrera presidencial aún no ha comenzado oficialmente, pero Bolsonaro y los grandes medios de comunicación golpistas están haciendo todo lo posible para impedir la victoria de las clases trabajadoras, y seguirán haciéndolo.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
