La idea rompe las barreras, sale a la calle y guía a la oposición.
Con una frase brillante, Lula, como idea —o eso dice ser—, escapó de la prisión, salió a las calles y proporcionó el discurso objetivo para que la oposición luchara contra el fundamentalismo político de Bolsonaro.
Con una frase brillante, Lula, como idea, como él dice ser, se escapó de la prisión, salió a las calles y proporcionó el discurso objetivo para que la oposición luche contra el fundamentalismo político de Bolsonaro.
Armar a la población con permisos de trabajo y libros es una propuesta para superar la violencia que Bolsonaro pretende combatir con las armas.
Lula se ancla en la cultura, la historia, el progreso civilizatorio y la paz, en contraste con el discurso agresivo de Bolsonaro, que crea un clima psicológico de guerra, manteniendo a la población en un estado de tensión y miedo.
Frente a esta paranoia agresiva y bélica, el permiso de trabajo.
A favor de Lula, según encuesta de Datafolha: el 75% de la población no está de acuerdo con la liberalización de la posesión de armas.
Un porcentaje igual también condena la reforma previsional, encabezada por la propuesta de capitalización, un salto al vacío, como lo demuestra la fallida experiencia de esta iniciativa en Chile, implementada por el dictador Augusto Pinochet.
Sólo bajo una dictadura se afianzó el deficiente sistema de pensiones neoliberal, pero allí ya está en camino otra alternativa a la capitalización neoliberal socialmente excluyente.
La consigna de la era Lula organiza el movimiento de resistencia contra Bolsonaro.
Esto coincide con la afirmación política de que cuando una idea es asimilada por las masas, gana fuerza material y se vuelve irresistible.
La calidad de unos pocos, con visión de estadista, como lo denota esa frase lulista en respuesta al decreto de Bolsonaro, se convierte en la cantidad de muchos, opuestos al armamento.
Lula, preso político, lanzó una idea que rompe la inercia y da dirección a la resistencia de los trabajadores a las medidas de Bolsonaro.
La huelga general que están organizando los sindicatos para rechazar la reforma de pensiones de Paulo Guedes, alineada con Bolsonaro, está cobrando impulso.
En realidad, el enfoque de Bolsonaro está desviando la atención del tema principal, el que interesa a la mayoría de la población: la lucha efectiva contra el desempleo.
Lula contrapone el oscurantismo, del que habla como partidario de Bolsonaro, a los valores de la libertad y de la cultura.
Maestría política.
Una postura de estadista que pone a la oposición en movimiento, les guste o no a sus adversarios.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
