Impeachment: la historia de Dilma, la obra de Lula y la repercusión internacional lo hicieron caer.
A diferencia de la gran prensa brasileña, todos los grandes medios internacionales denunciaron la (im)postura de los medios brasileños aliados con los principales orquestadores del golpe, la mayoría de los cuales han sido acusados de corrupción.
En el barrio de Torre, un asentamiento obrero transformado en un próspero centro de negocios en João Pessoa, se suele decir que uno cosecha lo que siembra.
Esto aplica plenamente al caso de la presidenta Dilma Rousseff, quien fue humillada por una parte del Congreso Nacional que carecía del honor y la autoridad moral para tratarla con ética. De igual manera, en esta inversión de valores, aplica al vicepresidente Michel Temer y, sobre todo, al presidente del proceso de impeachment, Eduardo Cunha, un líder político involucrado en numerosos casos de corrupción y, por lo tanto, enfrentado a numerosas demandas, pero que lidera este movimiento inconsistente, demostrando el absurdo que existe en Brasil.
Tantas palabras y argumentos para hablar (escribir) de cosas simples: ¿cómo puede una Presidenta de la República honesta, sin ningún delito o proceso que afecte a su ética, someterse a la vergüenza y a la falsa moral de una oposición liderada por el PSDD, el DEM, el PPS, etc., todos demostrablemente involucrados en escándalos?
LA FUERZA DE VARIOS ACTORES
Dilma un día reconocerá y agradecerá todo el apoyo de la sociedad brasileña y de su equipo de gobierno; aún así, nadie habría alcanzado mayor éxito y resultados que su mentor, el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Él es quien, aún sin mandato y pese a la insistencia de la Corte Suprema en ir contra los hechos, construyó y/o lideró el apoyo que enterrará el impeachment este domingo porque no hay malicia ni justificación legal.
Seamos justos: Jaques Wagner, Ricardo Berzoini y, en la recta final, José Eduardo Cardoso, entre muchos otros, jugaron un papel decisivo a la hora de desmontar cualquier argumento contra Dilma.
Hicieron más: consiguieron los votos que necesita para superar el impeachment.
La influencia de las organizaciones internacionales
Hacía mucho tiempo que no escuchábamos de una fuerte presencia de la OEA –Organización de Estados Americanos–, de la ONU, etc., denunciando públicamente e internacionalmente el intento de golpe de Estado de la oposición brasileña.
Nunca antes tantas voces internacionales habían condenado el acto nefasto y traicionero del vicepresidente Michel Temer.
MEDIOS INTERNACIONALES
A diferencia de la gran prensa brasileña, todos los grandes medios internacionales denunciaron la (im)postura de los medios brasileños aliados con los principales orquestadores del golpe, la mayoría de los cuales han sido acusados de corrupción.
El New York Times publicó un artículo en su portada denunciando el grave problema de un intento injustificado de destitución legal del cargo.
Todo esto ayudó a evitar el golpe.
LA SOCIEDAD COMO FACTOR PRINCIPAL
Toda la reacción surge de la conciencia popular en varios niveles, que reúne a sectores de la clase media y líderes de opinión que se unen y salen a las calles y a las redes sociales para enfrentar a la oposición.
Los movimientos sociales y la sociedad de voluntariado brasileños han decidido enfrentar y bloquear esta abominación indescriptible.
Brasil prefiere la democracia.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
