Avatar de Arnobio Rocha

Arnobio Rocha

207 Artículos

INICIO > blog

Jean Wyllys, la derrota humana y el posible delito de malversación.

La decisión de renunciar a un futuro mandato como diputado federal es sumamente grave, pues supone una derrota para la civilización, el estado de derecho y la democracia. Confirma que las fuerzas del Estado no garantizan su derecho a la vida, precepto fundamental de la Constitución Federal, ley suprema que, en teoría, protege al ciudadano.

Jean Wyllys, la derrota humana y el posible delito de malversación (Foto: LUIS MACEDO - CÂMARA)

La decisión de renunciar a cualquier mandato futuro como diputado federal es extremadamente grave, y significa una derrota para la civilización, el estado de derecho y la democracia.

Lamentablemente, no tiene sentido cuestionarlo, sino reflexionar sobre la magnitud del daño que este acto ha causado a la imagen de Brasil. Confirma que las fuerzas del Estado no garantizan el derecho a la vida, un precepto básico de la Constitución Federal, la ley suprema que, en teoría, protege al ciudadano.

Se podría objetar que el hecho de que Jean asumiera el cargo y luego se exiliara podría dar más peso a su decisión, pero dada la reacción de la máxima autoridad de Brasil, que se atrevió a celebrar su partida, no hay duda de los riesgos que está corriendo; su integridad y su honor están completamente amenazados.

Ayer, Brasil fue testigo de un acto vil, la mayor prueba de la indignidad de un presidente ante un suceso grave, que celebra a pesar de su responsabilidad constitucional de actuar en defensa de la vida. No hay palabras para describirlo, o mejor dicho, sí las hay:

DELITO DE *RESPONSABILIDAD.

El político llegó a ser presidente, incluso de sus adversarios y enemigos; dejó de ser Jair Bolsonaro y se convirtió en presidente. La responsabilidad del cargo debe contemplarse desde la perspectiva de la Constitución de la República, no desde valores ni peculiaridades personales.

Jean, con quien nunca tuve una relación cercana, al contrario, recibe mi más cálido abrazo y mi apoyo. Como activista por los derechos humanos, puedes contar conmigo.

*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.